
La modernización del sistema hidráulico en la alcaldía Magdalena Contreras comenzó a reflejarse en la vida cotidiana de colonias que, durante años, padecieron escasez crónica de agua, sobre todo en temporada de estiaje.
De acuerdo con datos de la autoridad capitalina, las intervenciones realizadas entre 2025 y el primer trimestre de 2026 permitieron incrementar en alrededor de 100 litros por segundo el caudal disponible para la red, lo que equivale a unos nueve millones de litros adicionales al día.
Las obras incluyeron la rehabilitación y modernización de las plantas potabilizadoras que operan con agua del Río Magdalena, la automatización de pozos, la instalación de transmisores de presión, la rehabilitación de estaciones hidrométricas y la incorporación de sistemas de telemetría que permiten supervisar a distancia el funcionamiento del sistema.
Con ello, el monitoreo y la respuesta ante fallas dejaron de depender exclusivamente de revisiones presenciales y se volvieron más ágiles.
Autoridades del Gobierno capitalino, encabezadas por Clara Brugada y de la alcaldía, de Fernando Mercado, coincidieron en que el principal indicador de cambio es la reducción en la dependencia de pipas y el aumento en las horas de servicio en colonias como Tierra Unida, El Ocotal y Lomas de San Bernabé, donde en algunos casos se triplicó el tiempo en que llega agua por la red.
Vecinos de estas zonas señalaron que ahora pueden realizar sus actividades domésticas con mayor certidumbre, en contraste con periodos anteriores en los que el suministro llegaba apenas unas horas por semana.
Las acciones formaron parte de una inversión que, tan sólo en 2025, destinó alrededor de 150 millones de pesos a trabajos de agua potable, drenaje y saneamiento en esta demarcación.
A ello se sumaron recursos específicos para rehabilitar infraestructura, disminuir fugas y mejorar la operación de rebombeos y tanques de regulación.

Menos fugas y mayor control del sistema
Entre los efectos reportados tras la modernización se encuentra una disminución de 23 por ciento en la incidencia de fugas y una reducción de 19 por ciento en reportes por falta de agua en las colonias atendidas.
La instalación de telemetría en rebombeos y puntos estratégicos permite ahora conocer en tiempo real la presión y el comportamiento del sistema, lo que facilita ajustes inmediatos sin necesidad de esperar recorridos técnicos.
Uno de los trabajos relevantes fue la interconexión de sistemas de conducción mediante tubería de cuatro pulgadas, que permitió incorporar agua proveniente de otra zona de abastecimiento hacia colonias que presentaban mayor rezago.
Esta obra, ejecutada por personal de la propia Secretaría y de la alcaldía, añadió alrededor de cinco litros por segundo adicionales para zonas específicas, pero sobre todo integró redes que antes operaban de forma aislada.
La modernización de las plantas potabilizadoras del Río Magdalena también tuvo un papel central. Estas instalaciones, que aprovechan el único río vivo de la capital, fueron actualizadas en dos etapas para mejorar su capacidad operativa y la calidad del agua que se incorpora a la red.
Drenaje, presas y prevención de inundaciones
La estrategia no se limitó al agua potable. Las autoridades intervinieron presas y cauces con labores de desazolve que retiraron más de 18 mil metros cúbicos de lodos y residuos, volumen equivalente a varias albercas olímpicas.
Estos trabajos se realizaron en puntos como la presa Texcalatlaco y la presa Cieneguillas, ubicadas en zonas altas desde donde descienden escurrimientos que, en temporadas de lluvias intensas, afectan colonias aguas abajo.
Además, se construyen muros de contención y tanques de regulación pluvial en Lomas Quebradas, una de las áreas que registró mayores afectaciones durante las precipitaciones del año pasado.
La incorporación de telemetría al sistema de drenaje permite vigilar el comportamiento de la red desde centros de control y anticipar la movilización de cuadrillas cuando el nivel del agua comienza a elevarse.
Estas medidas buscan reducir el impacto de lluvias cada vez más intensas y, al mismo tiempo, aprovechar mejor el agua pluvial para favorecer su infiltración al subsuelo en zonas de conservación.
Más agua tratada y reúso local
En materia de saneamiento, la rehabilitación de la planta de tratamiento asociada al Río Magdalena permitió incrementar en 70 por ciento el caudal de agua tratada, al pasar de 30 a 50 litros por segundo.
Este volumen, equivalente a alrededor de cuatro millones de litros diarios, se reutiliza en espacios como el Deportivo Primero de Mayo y el Foro Cultural de la demarcación, reduciendo la presión sobre el agua potable para riego y servicios.
La mejora en el tratamiento también responde a la necesidad de evitar que descargas sin depuración terminen contaminando el acuífero, del cual depende buena parte del suministro de la ciudad.
De acuerdo con la información presentada, alrededor de 120 mil habitantes de Magdalena Contreras se ven beneficiados por estas intervenciones, que forman parte de un enfoque integral en el que se atienden simultáneamente el abastecimiento, el drenaje y el saneamiento.
Las autoridades señalaron que el objetivo es consolidar un sistema más eficiente antes del inicio de la temporada de lluvias y mantener un monitoreo constante durante el estiaje, cuando históricamente se acentúan los problemas de presión en las zonas altas.