
Las alcaldías que han adoptado en su estrategia de seguridad programas de “Puntos Violeta” o “Botones Violeta” han logrado disminuciones significativas en delitos hacia la mujer, específicamente en feminicidio y al mismo tiempo, estos casos pudieron ser denunciados en el Ministerio Público y no quedar en la impunidad de la cifra negra.
Desde su instalación en las alcaldías Cuauhtémoc, Cuajimalpa de Morelos y Venustiano Carranza, estos dispositivos han crecido sus solicitudes de manera exponencial, donde de 2024 a marzo del 2026, dos mil 165 mujeres acudieron en busca de ayuda inmediata y que fueron atendidas cerca del sitio donde fueron violentadas, sin pérdida de tiempo para ubicar al agresor.
Los Puntos Violeta son espacios seguros (comercios, oficinas, escuelas, negocios aliados, instituciones educativas y dependencias) capacitados para brindar auxilio, resguardo temporal y canalización a mujeres en situaciones de violencia de género, con la finalidad de crear una red de protección segura y cercana para mujeres y niñas ante la violencia de género, permitiendo su denuncia y atención inmediata.
Al llegar, el personal capacitado resguarda a la persona, ofrece primeros auxilios psicológicos y de seguridad, y activa la reacción de la Policía Auxiliar para el seguimiento del caso.
Menor cifra negra en violencia familiar
La alcaldía Cuauhtémoc creció mil 37 por ciento las atenciones en los 400 Puntos Violeta, de 94 en 2024 a mil 69 en 2025 y acumuló 162 en 2026 hasta el tres de marzo. En caso de peligro, estos lugares se convirtieron en filiales de protección y acompañamiento, con personal capacitado para brindar el auxilio.
El crimen del que se logró mayor prevención en este territorio en 2025 fue la violencia familiar, con 507 auxilios atendidos, cuando un año antes se recibieron 45; para 2026 se acumularon 81 apoyos y previsiones de este delitos.
Estos casos pudieron ser canalizados a través de “Reacción Violeta” al Ministerio Público, con menor cifra negra de delitos no denunciados. Previo a su instalación, en 2024 se abrieron mil 412 carpetas de investigación por violencia familiar en Cuauhtémoc; para 2025, ya con esta herramienta de acompañamiento a la Fiscalía a su alcance, se reportaron mil 791 crímenes de esta modalidad.
Tener cerca un sitio de denuncia y acercamiento con la Policía Auxiliar y Protección Civil capacitada en género impactó en la incidencia delictiva en el crímen que más lastima a las mujeres, el feminicidio. De 11 carpetas que se iniciaron en la Fiscalía capitalina en 2024, para el 2025 bajó 73 por ciento, a tres asesinatos.
Lo anterior se refleja en la cercanía que tuvo la Policía Auxiliar especializada en mujeres; en 2024, con pocos días de creación, únicamente se generaron 33 llamados; para el año siguiente, la cifra de apoyos subió a 452, las colonias Guerrero, Buenavista, Santa María la Ribera, Doctores y Morelos, las zonas con más solicitudes.
Con los Puntos Violeta también se evitaron asesinatos de mujeres, 13 en 2025 y tres en 2024. De 2024 a 2026, en otros delitos de alto impacto, 30 víctimas evitaron que fueran violadas; 33 personas que sufrían violencia física fueron atendidas.
Una vez que la víctima escanea el código QR del Punto Violeta, el sitio se convierte en un espacio de resguardo temporal, para que en poco tiempo acuda la Policía Auxiliar “Reacción Violeta” y en su caso, psicólogas, abogadas y personal de Protección Civil, que guiarán a la mujer en todo el proceso.
También, los apoyos crecieron hacia las víctimas de lesiones, de uno en 2024 a 23 al año siguiente; en tanto que las protecciones por abuso sexual en los Puntos Violeta del “corazón de México” crecieron en 524 por ciento, de 17 a 106 en un año.
Estos sitios también funcionaron como espacios de cuidado, con 124 atenciones psicológicas en 2025, cuando en el año pasado no se brindó ninguna.
En entrevista con Crónica, Diana Velázquez, especialista en Gobierno y Políticas Públicas y directora de The Gender Tank, explicó que uno de los principales problemas es la revictimización que enfrentan las mujeres en las Fiscalías, donde en ocasiones se les desalienta a denunciar o no reciben atención cuando están inmersas en un ciclo de violencia.
“Estos sistemas suelen ser minimizados, aunque en realidad son un eje fundamental que debería recibir mayor atención, ya que permitirían una mejor comunicación entre todas las áreas. Sin embargo, esto depende de la voluntad política y de que quienes encabezan las instancias de atención a mujeres los conozcan y se coordinen”.
“Es indispensable contar con sistemas municipales integrados. Existe un Sistema para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, pero es necesario que se replique en todos los estados y alcaldías, tal como lo establece la ley que garantiza a las mujeres una vida libre de violencia”.
“Se requieren protocolos de actuación en conjunto con el Poder Judicial y los Ministerios Públicos para otorgar medidas de protección. No se trata solo de contabilizar recursos como el número de patrullas, sino de evaluar su impacto. Los Puntos Violeta han demostrado ser funcionales, por lo que todos los municipios y alcaldías deberían implementar protocolos. Además, la capacitación y sensibilización deben abarcar no solo al personal operativo, sino también a quienes ocupan cargos directivos”.
“Una política pública sin recursos se queda en el discurso. Cuando hay inversión para atender estas problemáticas, se refleja la disposición de quienes están al frente; sin embargo, la violencia contra las mujeres no se erradicará en el corto plazo. Persisten percepciones que colocan a las mujeres en una posición de menor valor y existen vacíos en la coordinación entre distintas áreas de gobierno. Todo esfuerzo suma, pero no es suficiente; la formación en perspectiva de género no debería limitarse a un porcentaje de la policía, sino abarcar a todos sus elementos”.
Violencia familiar en Cuajimalpa, lo más atendido
Previo a la existencia de los Puntos Violeta en Cuajimalpa, las mujeres no poseían “puertas de acceso” para las que necesitan ayuda urgente o asesoría ante una agresión, fueran canalizadas a las agencias del Ministerio Público. Con su instalación a finales del 2024, el alza en el acercamiento de víctimas a los puntos fue notable, con 61 atenciones a través de un cuerpo policial capacitado y sensible, que adicionalmente brinda asesoría jurídica, psicológica , tanatológica y pedagógica.
En 2025, el grueso de las llamadas de auxilio a la Policía Violeta en los 11 puntos fueron por violencia en distintas modalidades. En algunos casos, la usuaria refirió que su esposo la internó en un hospital psiquiátrico y la despojó de sus bienes; otra señaló que hace dos años, su hija menor de edad sufrió abuso sexual y deseaba denunciarlo; en una situación, una madre dijo que su hija es forzada a tener relaciones sexuales con un hombre de 53 años; y una persona mencionó que tiene problemas con la expareja de su hija y la molestó en su lugar de trabajo.
A esto se suman otras situaciones, como una usuaria de 22 años que fue agredida por su concubino y le fracturó la nariz; violencia escolar y discriminación de autoridades escolares; agresión de vecinos a una mujer embarazada; mujer violentada por sus nietos; víctima sufre violencia física de su concubino y no le permite tener contacto con sus hijos.
Dada la pronta atención, las víctimas pudieron denunciar esos delitos en el Ministerio Público. De 536 carpetas de investigación abiertas en Cuajimalpa por el delito de violencia familiar en 2024, cuando no existían los Puntos Violeta, para el año siguiente se iniciaron 568 indagatorias, con la reducción de la cifra negra y crímenes que no se reportan ante las autoridades.
En el 2026, con los Puntos Violeta se apoyó a 11 víctimas de violencia, amenazadas por sus exparejas, golpeadas y que solicitaron asesoría jurídica para demandar la custodia de un menor. Estas atenciones representan el 34 por ciento del número de carpetas de investigación que se iniciaron en la Fiscalía por el delito de violencia familiar en ese lapso de tiempo.
En Venustiano Carranza el uso de los Botones Violeta aumentó 28 por ciento de 2024 a 2025, de 328 a 419 apoyos, con una inversión de tres millones de pesos para su instalación y mantenimiento en 2026. Esta herramienta de seguridad física y digital conectada a la central de seguridad para atención rápida de emergencias, fue solicitada en la mayor parte por personas que solicitaban apoyo ciudadano, de 163 peticiones en el primer año a 352 en el segundo.
Por asistencia médica, 34 personas fueron atendidas, de 23 en el año anterior. Solicitudes por agresiones físicas, se acumularon 17 en cada uno de los años.