
La discusión sobre espacios dignos de espera para familiares de pacientes en hospitales cobra urgencia luego de la muerte de cuatro personas, y al menos otras siete lesionadas, que fueron embestidas mientras esperaban afuera de una clínica del IMSS en Tecámac, Estado de México.
Recientemente, el diputado local, Ernesto Villarreal, presentó una iniciativa para visibilizar y reconocer la labor de quienes esperan a sus enfermos y que el Estado garantice condiciones mínimas de dignidad.
La tragedia pone en la conversación la vulnerabilidad en la que permanecen diariamente familiares de pacientes, quienes pasan horas e incluso días, en lugares improvisados.
No se trata de un problema reciente, durante años, se deben esperar noticias en banquetas, áreas improvisadas, sin sillas, sanitarios, mucho menos medidas de protección.
El accidente, ocurrido la mañana del lunes 6 de abril, demuestra que las banquetas aledañas a los hospitales se han convertido en un punto de riesgo constante; una de las mujeres que presenció el accidente declaró que la tragedia pudo ser distinta si existieran condiciones adecuadas o acceso a espacios dentro del hospital.
Lo anterior, refuerza la necesidad de avanzar en iniciativas que garanticen condiciones mínimas de seguridad y servicios básicos para quienes esperan por noticias de sus enfermos.
En entrevista con Crónica, el diputado Ernesto Villarreal llamó a las distintas bancadas del Congreso de la Ciudad de México a sensibilizarse para que las propuestas —relacionadas con dignificar a las personas cuidadoras en hospitales públicos— se contemplen como un tema prioritario.

“El hecho revela una realidad muy dolorosa, las familias están obligadas a esperar las banquetas y las calles, porque no existen condiciones dignas dentro del entorno hospitalario. Es un tema muy complejo de insistir y es que: la banqueta no puede ser la sala de espera”, comentó el coordinador del PT en el Congreso local.
El diputado añadió que el problema también debe abordarse desde una perspectiva de género, ya que la mayoría de las personas cuidadoras son mujeres, y enfrentan mayores cargas físicas y emocionales durante el acompañamiento hospitalario y muchas de ellas son adultas mayores.
CDMX podría ser ejemplo nacional
Villarreal reconoció que se trata de iniciativas complejas, que implican infraestructura y presupuesto, pero consideró viable iniciar con los hospitales ubicados en la capital, “este sin duda, será un gran ejemplo como ciudad de vanguardia que somos y en el marco del Sistema de Cuidados, para que esto pueda trascender al país”, dijo.
“Es momento de voltear a ver a quienes esperan afuera de los hospitales, la tragedia en Tecámac es un llamado de atención para que en este mismo periodo pudieran sesionar las Comisiones para que lleguen los dictámenes al pleno”.
El legislador aprovechó para enviar sus condolencias a los familiares de las víctimas y lamentó que hay centenares de personas viviendo tragedias diariamente afuera de los hospitales.
Adelantó que en la sesión ordinaria de este miércoles, hará un pronunciamiento sobre la tragedia y pedirá al presidente del Congreso que se sensibilice a las presidencias de las Comisiones correspondientes y a la Jucopo, para que aceleren la discusión de estas iniciativas.
“De aprobarse, la Ciudad de México será ejemplo para la nación, al ser una ciudad progresista y de derechos”.

Iniciativas
Actualmente, el legislador ha presentado dos iniciativas enfocadas en atender esta problemática. La primera plantea establecer en la Ley de Salud la obligación de los hospitales públicos de habilitar áreas adecuadas de espera y estancia, con condiciones básicas de seguridad, accesibilidad y confort, integrando esta infraestructura como parte de una atención verdaderamente integral y humana.
El proyecto se alinea con la construcción del Sistema Integral de Cuidados de la Ciudad de México al reconocer jurídicamente a las personas cuidadoras como parte de la red social que sostiene la atención hospitalaria.
La segunda busca garantizar el derecho de los pacientes, en situación de dependencia, a estar acompañados por una persona cuidadora durante su hospitalización (particularmente en menores de edad, personas con discapacidad, con enfermedades graves o en estados clínicos delicados), así como regular su participación como co-auxiliar del equipo de salud, aunque no sean profesionales.
“Hay muchas familias que participan dentro del hospital ayudando a alimentar, movilizar al paciente, vigila signos de malestar o facilitar la comunicación con el personal médico. Y como esto no está regulado, en algunos hospitales se permite y en otros no”, afirmó.
Para finalizar, Ernesto Villarreal sostuvo que la falta de espacios adecuados no responde a una omisión deliberada, sino a limitaciones presupuestales y a la ausencia de un marco jurídico.
“Hay muchas que pueden implementarse de inmediato, antes de que se apruebe la ley, como permitir acceso momentáneo a ciertas áreas del hospital o garantizar servicios básicos como un baño, aunque sea portátil”, concluyó.
