
La Ciudad de México fue sede del Buró Ejecutivo 2026 de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), reunión que congregó a 140 representantes de 32 países, 36 ciudades y 31 redes de gobiernos locales, así como a integrantes del cuerpo diplomático y organismos internacionales.
El encuentro se realizó como antesala del Congreso Mundial que tendrá lugar en junio en Tánger, Marruecos, y sirvió para delinear prioridades de la agenda municipalista global frente a un contexto internacional marcado por crisis ambientales, sociales y democráticas.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, planteó que las ciudades deben asumir un papel protagónico ante lo que describió como una etapa de “turbulencia” global.
Señaló que fenómenos como la desigualdad, la crisis climática, la vivienda y el deterioro de la democracia tienen un impacto directo en los entornos urbanos y requieren respuestas desde lo local.

“Las ciudades somos protagonistas de la historia. Somos las que cada mañana abrimos las escuelas y hospitales, suministramos agua, recogemos basura y respondemos a las necesidades de millones de personas”, afirmó.
Destacó políticas impulsadas en la capital, como las Utopías —espacios públicos con servicios culturales, deportivos y de cuidados—, el avance hacia un ingreso ciudadano universal, la creación de las Casas de las Tres Erres para redistribuir el trabajo de cuidados, así como programas de vivienda social y regulación del alquiler para contener el alza de precios y la gentrificación.
También mencionó metas ambientales, entre ellas reciclar la mitad de los residuos generados y reducir 35 por ciento las emisiones contaminantes hacia 2030 mediante electromovilidad y ampliación de ciclovías.

El municipalismo frente a la crisis global
La secretaria general de CGLU, Emilia Saiz, subrayó que el encuentro ocurre en un momento en que el sistema multilateral enfrenta tensiones, pero insistió en que la cooperación entre ciudades sigue ofreciendo soluciones tangibles.
“Hay un sistema multilateral que sigue funcionando, que sigue siendo capaz de dar esperanza y de ofrecer soluciones para la vida diaria de las personas”, señaló.
Precisó que la provisión de servicios públicos locales y el liderazgo de los gobiernos territoriales son elementos clave para traducir compromisos políticos en acciones concretas.

Emilia Saiz reconoció el papel de la Ciudad de México en la construcción de la agenda internacional del municipalismo, especialmente por colocar el tema de los cuidados y la cultura como derechos en el centro de las políticas públicas.
Añadió que el Buró Ejecutivo permitirá afinar prioridades rumbo al Congreso Mundial y fortalecer la coordinación entre secciones y consejos políticos de la organización.
En la misma línea, Jan van Zanen, alcalde de La Haya y miembro de la presidencia ejecutiva de CGLU, señaló que el Buró no es sólo un órgano estatutario, sino un espacio para alinear posturas y reforzar la capacidad de la red de actuar con una sola voz ante procesos globales como el Foro Urbano Mundial y el Foro Político de Alto Nivel de Naciones Unidas.
Por su parte, Uğur İbrahim Altay, alcalde de Konya, Turquía, habló del inicio de lo que denominó “los cien días del multilateralismo local”, un periodo para posicionar con mayor fuerza a los gobiernos locales en los mecanismos de decisión global, en un contexto de aumento de desigualdades y presión sobre los servicios públicos.

Agenda común rumbo a 2028 y 2030
Otro de los puntos abordados fue la proyección hacia 2028, cuando la Ciudad de México albergará el Foro Urbano Mundial previo al cumplimiento de la Agenda 2030. Brugada llamó a que las ciudades lleguen a esa cita con una postura común que reivindique su papel en la construcción de la agenda posterior a 2030.
“La solución de la crisis climática será urbana o no será”, afirmó, al insistir en que las decisiones que se tomen en las metrópolis tendrán efectos determinantes en el cumplimiento de los objetivos globales.
Representantes de ciudades de África, Europa, Asia, Medio Oriente y América Latina coincidieron en que el encuentro en la capital mexicana permite reforzar la cooperación territorial y avanzar hacia un modelo de multilateralismo basado en la proximidad con las comunidades.
Fatiha El Moudni, alcaldesa de Rabat, Marruecos, sostuvo que el Congreso Mundial en Tánger será un espacio para consolidar un sistema multilateral “arraigado en las necesidades reales de las comunidades”.
A lo largo de las intervenciones se reiteró que temas como cuidados, igualdad, paz, cultura, vivienda y servicios públicos deben ocupar un lugar central en la agenda internacional de los gobiernos locales.
El encuentro concluyó con el llamado a fortalecer alianzas entre ciudades y a traducir las deliberaciones en acciones concretas en los territorios.
Para los participantes, la reunión en la Ciudad de México marcó un punto de coordinación previo a la renovación de liderazgos y definiciones estratégicas que se adoptarán en el Congreso Mundial de CGLU en junio próximo.