
El Congreso de la Ciudad de México vuelve a estar en la mira por hechos violentos, en esta ocasión fue un grupo de manifestantes los que actuaron de manera violenta contra personas que resguardaban la entrada.
Se trata de Integrantes de la Asamblea de Barrios y del Frente de Organizaciones Sociales de Azcapotzalco, quienes en un principio llegaron a protestar —de manera pacífica— afuera del recinto legislativo y a entregar una carta petitoria con demandas en materia de vivienda.
La manifestación se volvió violenta cuando un grupo de personas intentó ingresar al recinto y personal de seguridad cerró el acceso; los protestantes comenzaron a empujarse contra los accesos, aventaron objetos, rompieron vidrios y golpearon al personal de seguridad.
Desde el interior se activaron los extintores para evitar que entraran; cuando lograron cerrar las puertas se aseguraron con mesas tipo tablones, muchas de ellas también terminaron rotas.
Pese a las agresiones, un grupo de manifestantes fue recibido por representantes de tres comisiones, la de Vivienda, de Presupuesto y de Derechos Humanos para iniciar una mesa de diálogo.
Reprueba presidente actos violentos
El presidente de la Mesa Directiva, Jesús Sesma, declaró ante los medios de comunicación que el Congreso de la Ciudad de México siempre será la casa del pueblo y permitirá la libre expresión y las protestas, “siempre y cuando se realicen de manera ordenada”, dijo.
“Como Casa del Pueblo, las y los legisladores siempre estaremos dispuestos a recibir a los diversos sectores, organizaciones civiles, colectivos y sociedad en general, porque consideramos que su voz debe ser tomada en cuenta”.
Lo que reprobó el legislador fueron las agresiones que atentaron contra la integridad física del personal del Congreso, legisladores, visitantes, así como del patrimonio histórico.
“Sabemos que cuando pasan las cosas son momentos de análisis, son momentos de poder hacer una introspección, para poder evitar que en otros momentos suceda lo que sucedió el día de hoy”.