
El presidente del Congreso de la Ciudad de México, Jesús Sesma, declaró que los manifestantes llegan al recinto legislativo al no ser atendidos o escuchados por el Gobierno local, lo que cambiaría si hubiera comunicación entre poderes. Por ello, informó que no serán denunciadas las personas que hicieron destrozos.
“Entendemos el enojo y la desesperación, la gente viene a manifestarse al Congreso de la Ciudad, porque no son escuchados o atendidos... porque es su última herramienta que tienen para poder ser escuchados y atendidos”, comentó ante medios, al referir que los manifestantes solicitaban diálogo y las cosas se salieron de control.
El legislador declaró que las manifestaciones son actos justificados pero reprobó los actos de violencia, “pudiera presentar una denuncia, pero no lo voy a hacer, jamás lo haría, porque tenemos que ser sensibles”.
Sesma refirió que los actos violentos pudieron evitarse si hubiera existido una buena comunicación entre las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México y la presidencia del Congreso local.
Así lo refirió al detallar que los presidentes de las Comisiones de Vivienda, de Presupuesto y de Derechos Humanos —con las que solicitaban hablar los manifestantes— estaban en espera de una lista de representantes que ingresarían al recinto para ser atendidos, pero la reunión se canceló porque el Gobierno local decidió abrir una mesa de diálogo.
“Y aquí, con todo respeto, en la diferencia de poderes que tenemos, lo digo, lo sostengo y lo reitero: nos hubiera gustado que el Gobierno también nos hiciera parte de esa mesa de diálogo. Porque si vienen aquí, es que no fueron escuchados allá”, lamentó Sesma.
Un mensaje con mucho respeto
“Lo dejo como un mensaje, con mucho respeto, pero con mucha claridad. Aquí se ve que no hay comunicación entre el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo”, agregó.
También celebró el diálogo entre el Gobierno y los integrantes de la Asamblea de Barrios y del Frente de Organizaciones Sociales de Azcapotzalco pero señaló que fue “post mortum” por la situación de violencia que hubo.
“Evidentemente, la solución de sus problemas no la tenemos nosotros. Eso quiero interpretarlo, porque si estuviera la solución en nosotros, aquí estarían. La solución estaba en otra puerta”.
Jesús Sesma reconoció el trabajo que hace el personal de resguardo parlamentario y añadió que se revisará el protocolo que tienen estos colaboradores del Congreso para el tema de seguridad, pues solo son 20 personas que brindan seguridad a los 66 diputados y personal del recinto legislativo.