
Con una inversión de 300 millones de pesos, la alcaldía Gustavo A. Madero puso en marcha una estrategia de infraestructura vial la cual se enfoca, por medio del programa “La Calle es Nuestra”, en el reencarpetamiento masivo de calles.
Como parte de una intervención que tiene el objetivo de acelerar la rehabilitación urbana, en la avenida Canal del Desagüe, en la colonia Casas Alemán, y en cerrada de Encinos, en Tlalpexco, los trabajos ya se están ejecutando.
Asimismo, el proyecto se perfila como una estrategia de impacto territorial que abarca por lo menos menos a 90 colonias en donde el deterioro de la carpeta asfáltica ha incidido directamente tanto en la movilidad, como en la seguridad de los habitantes.
Bajo un esquema que busca que no solo sean mejoradas las condiciones de tránsito, sino también que se pueda elevar la calidad de vida de los maderenses mediante vialidades más seguras y funcionales, entre las zonas prioritarias se encuentran las colonias Campestre, Esmeralda, San Felipe de Jesús, Nueva Atzacoalco, Juan González Romero y Martín Carrera.
Por su parte el alcalde Janecarlo Lozano explicó que dicha inversión como actúa una respuesta a una problemática estructural que se ha ido acumulando durante años. “Durante el año 2025 adquirimos más de 71 mil toneladas de mezcla asfáltica para llevar a cabo el reencarpetado y el bacheo de nuestra alcaldía, había colonias muy pequeñas con más de 3 mil baches, esos no se formaron en un año, se trata de años donde no se atendió la carpeta asfáltica y en este gobierno damos un mantenimiento integral”, explicó el alcalde.
El programa no solo busca atender una de las principales demandas ciudadanas que son la necesidad de calles que se encuentren en un buen estado, sino también posicionarse como un modelo de intervención integral en el que se combine la inversión pública, la planeación territorial y la ejecución técnica para que a largo plazo se genere infraestructura urbana más eficiente y sostenible.
De igual manera, para que la ejecución del programa se de correctamente, también debe de existir el fortalecimiento de la capacidad operativa de la demarcación, por lo se adquirió equipo especializado para optimizar los tiempos y la calidad de las obras.
Entre los recursos destacan dos trenes completos de pavimentación, cinco bacheadoras de nueva generación y cinco camiones de volteo, herramientas clave para atender de manera simultánea múltiples frentes de trabajo y reducir los tiempos de intervención en las vialidades.

Explicado en términos técnicos, el proceso de reencarpetado sigue una secuencia que fue diseñada para garantizar la durabilidad del pavimento. El primer paso es el fresado de la superficie dañada con maquinaria especializada que se encarga de retirar la capa deteriorada y dejar una base uniforme. A continuación, una barredora elimina los residuos y las partículas sueltas, preparando entonces el terreno para la aplicación de emulsión asfáltica con petrolizadora. De esta manera se le da paso a una correcta adherencia entre la base y la nueva carpeta.
La fase siguiente contempla la intervención de la pavimentadora, encargada de extender y nivelar la mezcla asfáltica caliente para conformar una superficie homogénea. Y por último, el proceso es completado con la compactación; primero con aplanadora para eliminar vacíos y después con una compactadora de neumáticos que aplica presión uniforme para sellar la superficie, lo que incrementa su resistencia al desgaste y prolonga su vida útil.