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En la zona sí hay filtros para drones, cámaras profesionales o revisión para perros de asistencia, pero no para prevenir el ingreso de objetos prohibidos, mientras otros sitios arqueológicos en el país operan con controles más estrictos

Así opera la seguridad en Teotihuacán: Accesos sin filtros y vigilantes limitados a un silbato

Zona Arqueológica de Teotihuacán no cuenta con seguridad (Jennifer Garlem )

Tras el ataque que dejó dos personas muertas y seis turistas heridos en Teotihuacán, la seguridad en uno de los sitios arqueológicos más visitados del país quedó en entredicho. Ahí, a los visitantes lo único que se les revisa —al ingresar— es su boleto, no hay protocolo de seguridad y pese a que hay grandes letreros que indican los objetos prohibidos, no hay nadie que se encargue de garantizar que estos ingresen; mientras los vigilantes operan con equipo mínimo, limitadosólo a un silbato.

La zona arqueológica de Teotihuacán cuenta con cinco accesos, pero en ninguno de ellos existen medidas de seguridad que incluyan arcos detectores de metal, inspección de rayos X o una revisión de bolsos y mochilas, a cargo de elementos de seguridad, para prevenir el ingreso de objetospotencialmente peligrosos.

En entrevista con Crónica, un guía certificado de la zona (quien pidió que no fuera revelada su identidad), aseguró que los vigilantes del lugar, que no son policías, sino personas contratadas por una empresa privada, ni siquiera portan tolete; en caso de emergencia, su única “arma” es un silbato.

El único protocolo de revisión que hay, a cargo de este personal, es para verificar los boletos “no te revisan nada, sólo que hayas pagado como extranjero porque ellos pagan un poco más, o le echan ojo a las cámaras y revisan que hayas pagado el acceso para cámara fotográficasemiprofesional o profesional; si ven tripies o drones también te dicen que no pueden ingresar o usarse en la zona arqueológica”.

“A mí me ha tocado ver hasta tatuadores que entran a tatuar al lugar, no sé cómo, pero han entrado. Eso sí, si ven que estas haciendo videos te paran y hacen que borres lo que grabaste. Pero en sí revisión, aunque sea simple no hay, incluso permiten el acceso de mochilas gigantes, de esas de camping y no te dicen nada”, añadió.

Se pone más atención a perros de asistencia que a objetos peligrosos

Incluso comentó que el personal de seguridad a cargo de la zona arqueológica se pone más “quisquilloso”, cuando acuden personas que ingresan con perros de asistencia, “me ha tocado acompañar a personas con perros guías o de asistencia y ahí sí, cada que un vigilante se encuentra con el perro piden y piden sus papeles”.

El guía, que lleva cinco años trabajando en Teotihuacán, reveló a este diario que hay muchas personas que entran con guardaespaldas y ni siquiera ellos son sujetos a una revisión, “la mayoría de las personas que se dedican a eso, siempre están armados; de hecho, me preguntaba, qué hubiera pasado si el día del atentado el agresor se hubiera encontrado arriba de la pirámide con un guardaespaldas. A lo mejor se hubiera acabado más rápido o hubiera sido algo más trágico porque desencadenaría un tiroteo”.

Aseguró que es ilógico que para cosas tan simples como los perros de asistencia, o las cámaras fotográficas, haya más atención que para el tema de seguridad y objetos peligrosos. “En sí no hay seguridad para lo importante, para nada hay seguridad”, lamentó.

No hay módulo de primeros auxilios

A la falta de filtros de seguridad se suma la limitada capacidad de atención ante emergencias. De acuerdo con el prestador de servicios, en Teotihuacán no existe un módulo fijo de primeros auxilios ni una enfermería dentro del sitio, lo que obliga a canalizar cualquier incidente a servicios externos, o a ser atendidos por los guías que están capacitados en primeros auxilios.

En caso de emergencias, llaman a la Cruz Roja, que está a un par de kilómetros del lugar y llega en cuestión de minutos cuando la unidad está disponible, pero aseguró que la unidad de atención es pequeña y no tiene la capacidad de atender a varias personas simultáneamente.

El contraste con otras zonas arqueológicas

El guía ve necesario implementar un protocolo de seguridad, como los que ya se implementan en otras zonas arqueológicas del país como Tajín en Veracruz o Uxmal en Yucatán, que cuentan con estrictos controles de acceso.

“Se debería de implementar mínimo los detectores de metal, porque en temporada alta hay mucha afluencia de personas y tal vez es más complicado hacer una revisión personal. Sí eso se hubiera implementado, se detecta desde la entrada todo lo que el muchacho (el autor del ataque armado) traía como cantidad considerable de municiones, el cuchillo táctico y el arma. Entonces se hubiera evitado”.

Reconoció que sí hay presencia de la Guardia Nacional en la zona, tienen un módulo a un lado de la puerta cinco, pero sólo realizan rondines en la parte de afuera y están al pendiente de los autos que cometan infracciones o de los guías en cuatrimotos que no traen casco; no ingresan a vigilar la zona arqueológica ni se involucran en temas de inspección de visitantes.

La seguridad va más allá del acceso

El prestador de servicios declaró que no hay un control sobre los guías de turistas que están en la zona arqueológica, nohay personal que verifique las credenciales de los guías autorizados, “eso es algo muy delicado porque hay mucho estafador y eso también tiene que ver con la seguridad”, comentó.

Explicó que las personas que llegan a visitar el lugar son interceptadas por personas que se hacen pasar por guías yvenden paquetes mucho más costosos en la parte de afuera, “es lamentable porque contratan a los de afuera y los que sí estamos certificados estamos adentro y ya no tenemos la oportunidad de ofrecer el servicio”.

A ello se suma la limitada supervisión de actividades como los vuelos en globo en las inmediaciones de Teotihuacán, “hay empresas que operan con globos que ya terminaron su tiempo de vida de vuelo, hay muchas empresas patito y con una mordida las dejan seguir operando”, detalló al recordar que en los últimos años se han registrado varios accidentes que dejaron varias personas lesionadas y al menos dos víctimas mortales.

¿Quién se encarga de la seguridad de las zonas arqueológicas?

La operación y resguardo de zonas arqueológicas en México está a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia, cuya labor se ha centrado históricamente en la conservación del patrimonio, más que en la implementación de esquemas de seguridad reforzada.

La seguridad de las zonas arqueológicas está a cargo de la dirección de cada lugar, es por ello que existen distintos parámetros de seguridad en cada una de ellas, algunas sí cuentan con estrictos parámetros como arcos detectores de metales o revisión de mochilas y bolsos; otras como Teotihuacán no cuentan con nada.

El ataque reciente abre cuestionamientos sobre la necesidad de revisar los protocolos de ingreso, vigilancia y reacción en espacios que reciben a miles de visitantes cada día. Hasta el momento, las autoridades no han detallado si se implementarán nuevas medidas de seguridad en el sitio tras lo ocurrido.

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