Metrópoli

La SSC, FGR, Marina y Guardia Nacional reportaron que ninguna persona ha sido detenida por este delito, al mismo tiempo, tampoco han ejecutado operatiov para desmantelar esta red de consumo ilegal

Van 0 detenidos por venta de vapeadores en CDMX y su comercialización se extiende en tianguis

Vapeadores En el mercado de Tepito, en la colonia Morelos, así como en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en la alcaldía Cuauhtémoc, la venta de vapeadores continúa. (CUARTOSCURO)

El endurecimiento de las penas por la venta y distribución de cigarrillos electrónicos, conocidos como “vapeadores” no terminó con su comercialización en la Ciudad de México. La entrada en vigor de la reforma a la Ley General de Salud que emergió desde la presidencia en la que se establecieron sanciones de hasta ocho años de cárcel y multas variable desde los 100 a dos mil veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) es ignorada por las autoridades de seguridad y justicia.

En el mercado de Tepito, en la colonia Morelos, así como en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en la alcaldía Cuauhtémoc, la venta de vapeadores continúa, incluso han crecido el número de puntos donde se puede conseguir este producto, con calles completas en las que se ofrece este dispositivo para fumar, así como cigarrillos tradicionales con marcas falsas que imitan a las originales.

Aún con la advertencia presidencial de que a partir del 16 de enero nadie tenía permitido ofrecer “vapes”, ninguna autoridad ha dado continuidad a grandes operativos o algún arresto a quien se dedique a esta actividad ilícita. En datos obtenidos vía transparencia, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), en el área de inteligencia e investigación policial, reportó que ninguna persona ha sido detenida por este delito, al mismo tiempo, tampoco ha ejecutado operativos conjuntos con agentes federales para desmantelar esta red de consumo ilegal.

Al ser catalogado como un delito federal, ni la Fiscalía General de la República (FGR) o la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), tienen en sus registros operativos recientes en la Ciudad de México para arrestar y posteriormente, obligar a comparecer ante un juez a algún vendedor ambulante de cigarrillos electrónicos. Incluso, la Fiscalía federal, también vía transparencia, se deslindó de esta responsabilidad.

Del mismo modo, la Guardia Nacional y la Marina se desmarcaron de esta atribución en la capital, aún cuando estas dos instituciones han coordinado operativos en otros estados, para decomisar cigarrillos electrónicos.

Las únicas acciones que las autoridades han llevado a cabo para su extinción de venta en las calles, ocurrió el 20 de febrero del 2025, cuando en una bodega en la colonia Morelos se decomisaron aproximadamente un millón y medio de cigarrillos de 65 marcas distintas, mil 200 pares de tenis, dos mil 100 cajas de medicamentos controlados, 900 vapeadores con cannabis, sin personas detenidas.

También, recién a su prohibición, el Gobierno capitalino y la SSC aseguraron 50 mil 376 vapeadores en la calle de Manuel Peña y Peña, en el corazón de Tepito, en una acción desplegada junto a la Fiscalía General de Justicia capitalina, la Subsecretaría de Reordenamiento, y la Agencia de Protección Sanitaria. Aunque en ese momento las autoridades advirtieron que un disparo de estos cigarrillos equivale a cuatro cajetillas de cigarro en cuanto al contenido de nicotina y subrayaron que el Centro Histórico y sus alrededores estarían “limpios” de mercancía ilegal, esto no se ha cumplido.

Crónica acudió al mismo punto, en la calle Manuel Peña y Peña, donde no sólo persisten puestos ambulantes del pasado, si no que han crecido. Aún con alta presencia de policías de la SSC en cada esquina, este delito no se castiga ni se persigue. Desde el Eje 1 Norte en los puestos ambulantes proliferan los vapeadores, con precios desde 150 hasta 450 pesos, depende del sabor y tiempo de vida del cigarrillo electrónico. Los negocios que antes eran de medicamentos falsos, caducados o de ropa, se han transformado en puntos de venta de vapes.

La calle Manuel Doblado, hasta su cruce con Caridad, además de González Ortega, Florida y Tenochtitlán se han convertido en sitios de productos nocivos para la salud, que se contraponen a la reforma a la Ley General de Salud. Los medicamentos “pirata” se ofrecen junto a los vapes y a los cigarrillos de tabaco.

Clonazepam, Amitriptilina, Amoxapina, Desipramina, Doxepina, Imipramina, Nortriptilina, Protriptilina, Trimipramina, escasos en farmacias, en Tepito se mezclan con vapeadores y cigarrillos piratas, de sabor fresa, plátano, kiwi, uva y melón, que se venden hasta por mayoreo; aunque algunos de estos medicamentos y vapeadores son falsos, los sellos de seguridad están violados o la fecha de caducidad está cercana o pasó hace pocos días. Crónica contabilizó más de 100 anaqueles con capacidad para exhibir 50 vapeadores en un recorrido de siete calles.

Aunque el Gobierno capitalino presumió que el “masivo” aseguramiento de más de 50 mil vapeadores en el Centro Histórico representaba pérdidas al comercio ilegal por 10 millones de pesos, los dispositivos que aún se encuentran a la venta en la vía pública — sólo los que Crónica documentó — equivaldrían mercancía valuada en 750 mil pesos.

En Tepito, bajo el rayo del sol y sin cuidados de temperatura, también se vende buprenorfina, utilizada en el tratamiento de la dependencia de opioides, como la heroína; su comercialización es solamente con receta, pero en la vía pública, basta con preguntar al vendedor cuánto se debe de tomar el paciente y por 800 pesos, se adquiere. El ansiolítico Valium por igual está disponible, a 600 pesos; Clobazam, tratamiento para las convulsiones en niños cuesta 600 pesos; Clordiazepóxido, para controlar la abstinencia al dejar de consumir alcohol, tiene costo de 100 pesos. Exbuten, tratamiento de la trombosis venosa, con indicaciones específicas para su suministro, es otro de los que está en el mercado.

El día de la presentación del operativo, las autoridades alertaron que estos productos generan adicción, son engañosos por sus sabores y presentaciones y afectan de manera especial a niñas, niños y adolescentes, al interferir con su desarrollo neurológico y facilitar el inicio temprano de otras adicciones.

Recordaron que en México más de 14 millones de personas fuman, otras 14 millones están expuestas al humo de tabaco y 12 millones han usado alguna vez cigarrillos electrónicos. Nadine Gasman, secretaria de Salud Pública capitalina, advirtió que cada año, el tabaco provoca 63 mil muertes prematuras, mientras que los padecimientos respiratorios se mantienen entre las principales cargas de enfermedad.

A pesar de que las autoridades capitalinas reiteraron que los operativos continuarán como parte del proyecto de recuperación del Centro Histórico, con coordinación entre dependencias locales y federales, inspecciones sanitarias y acciones de seguridad para hacer cumplir la prohibición vigente y proteger la salud de la población, la comercialización de vapeadores no sólo no se ha frenado, si no que se ha extendido.

Tendencias