
En la zona sur de la Ciudad de México se vivió con orden y anticipación el simulacro sísmico de este 6 de mayo, realizado a las 11:00 horas como parte del Primer Simulacro Nacional 2026, llevado a cabo para evaluar la capacidad de respuesta ante un sismo de gran magnitud.
La hipótesis oficial planteó el escenario de un terremoto de magnitud 8.2 con epicentro en la costa de Guerrero, específicamente en la llamada “Brecha Sísmica” entre Petatlán y Coyuca de Benítez, a unos 55 kilómetros de Acapulco y con una profundidad aproximada de 18 kilómetros.

Particularmente en inmediaciones de Metro Xola, en la colonia Alamos, la participación se desarrolló sin incidentes y con anticipación visible. Minutos antes de las 11:00 horas, trabajadores de diversos comercios ya se encontraban fuera de sus inmuebles, en espera del inicio del simulacro.

Al momento de la alerta —que se percibió principalmente en teléfonos celulares— se registró la salida ordenada de habitantes de edificios habitacionales. Algunos descendieron acompañados de mascotas; otros intercambiaban comentarios para confirmar que se trataba del ejercicio, en un ambiente de calma general.
En establecimientos como tiendas, centros de atención telefónica y espacios educativos cercanos, brigadistas con chalecos fosforescentes coordinaron la evacuación hacia puntos previamente definidos. En varios casos, las áreas de resguardo estaban delimitadas con conos sobre la vía pública.

En el Metro, personal operativo orientó a los usuarios y reiteró que se trataba de un simulacro, manteniendo la operación con ajustes mínimos.
De acuerdo con lo observado, predominó una respuesta organizada y sin pánico. La mayoría de las personas estaba informada previamente y siguió protocolos básicos de evacuación, lo que permitió un desarrollo fluido del ejercicio en esta zona del sur de la ciudad.
Cabe mencionar que el ejercicio se activó de manera simultánea a través de más de 13 mil altavoces del sistema de alerta sísmica, así como mediante notificaciones en teléfonos celulares y medios de comunicación. Su objetivo fue medir tiempos de evacuación, funcionamiento de brigadas internas y coordinación institucional en espacios públicos, privados y de transporte.