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Estudio revela que el cambio climático contribuye al aumento de ratas en las ciudades, debido a que el calor les otorga semanas adicionales de entorno adecuado para alimentarse y reproducirse.

¿Están aumentando las ratas en CDMX? Esto advierte la UNAM por el calentamiento global

Estudio revela que el cambio climático contribuye al aumento de ratas en las ciudades, debido a que el calor les otorga semanas adicionales de entorno adecuado para alimentarse y reproducirse.
Aumento de ratas en CDMX Estudio revela que el cambio climático contribuye al aumento de ratas en las ciudades, debido a que el calor les otorga semanas adicionales de entorno adecuado para alimentarse y reproducirse.

Hasta el día de hoy, es común que cualquier persona pegue un brinco ante la repentina aparición de una rata en las calles o parques de la ciudad, sin embargo, los “sustos” que provocan estos roedores han sido más constantes durante los últimos años de lo que fueron sido décadas atrás, pues el aumento de ratas en las ciudades comienza a ser una emergencia imposible de ignorar.

De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Richmond en Estados Unidos, publicado en Science Advances, la población de ratas en 16 ciudades de su territorio ha aumentado considerablemente debido al cambio climático que el planeta experimenta, una realidad que —según señalaron profesionales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)— también podría verse reflejada en la Ciudad de México ante las altas temperaturas de la temporada y el incremento de basura en las calles.

Causas del aumento de ratas en ciudades de Norteamérica

El estudio de la Universidad de Richmond reveló que las ciudades Washington, San Francisco, Nueva York, Oakland, Buffalo, Chicago, Boston, Kansas City y Cincinnati presentan un aumento de roedores, mientras que Canadá registró dicha proliferación en Toronto.

“Si el clima se calienta y el invierno se acorta, las ratas ganan semanas adicionales para alimentarse y reproducirse", explicó Jonathan Richardson, uno de los autores del estudio, detallando que la estación invernal ha durado —en promedio— una semana menos cada año durante la última década; esta variabilidad en el invierno permite condiciones óptimas de mayor duración para que las ratas se alimente y se reproduzcan.

Sin embargo, Ella Vázquez Domínguez, bióloga en el Instituto de Ecología de la UNAM, advirtió que el cambio climático no es la causa única del aumento de ratas, ya que la expansión de estos roedores en la zona urbana también está ligada a otro factor directamente relacionado con los y las habitantes de ciudades.

"Tomemos como ejemplo a Nueva York, una de las ciudades afectadas por esta situación. Esta ciudad estadounidense es una de las más pobladas, y las ratas han encontrado en el metro un lugar propicio para proliferar debido a que la gente tira mucha comida“, señaló la especialista.

A su vez, Vázquez Domíngues sumó también la circunstancia climática de inviernos más cortos como un factor que favorece la expansión de territorio de estos animales, ya que áreas frías en las que antes no entraban, ahora se están volviendo más cálidas para explorar y asentarse.

¿Cuáles son las consecuencias del aumento de ratas en las ciudades?

A pesar de que las ratas suelen evitar el contacto con seres humanos y únicamente atacan al sentirse amenazadas —según detalló la bióloga de la UNAM—, aún existen consecuencias negativas tanto para la salud pública como para la infraestructura urbana.

Vázques Domínguez explicó que las ratas son portadoras de enfermedades peligrosas que pueden transmitirse a la población humana, tales como leptospirosis, el hantavirus y afecciones gastrointestinales; por otra parte, pulgas y garrapatas (animales que los roedores hospedan) igualmente pueden transmitir infecciones riesgosas.

La proliferación de ratas en mercados y restaurantes forma parte de la emergencia de salud pública, ya que el contacto con sus residuos y/o excrementos puede aumentar el riesgo de intoxicaciones alimentarias. A la vez, exponerse a heces y orines de este animal podría generar alergias respiratorias y agravar trastornos pulmonares, como el asma.

En cuanto a la infraestructura, las ratas pueden llegar a ocasionar cortocircuitos, incendios y daños estructurales en cimientos públicos y privados de la zona urbana, esto debido a su hábito de roer cables eléctricos, plomería y materiales de construcción.

Por otra parte, explicó la especialista, las ratas también pueden desplazar a especies nativas al competir por recursos y alterar el equilibrio ecológico de los ecosistemas urbanos, lo que afectaría la biodiversidad.

¿Hay aumento de ratas confirmado en la Ciudad de México?

Ella Vázquez Domínguez señaló que no se cuenta con suficientes datos para determinar si hay un incremento en la proliferación de ratas en la Ciudad de México, sin embargo, se han registrado reportes de plagas de ratas en las alcaldías Venustiano Carranza, Cuauhtémoc y Benito Juárez, así como en el cauce Canal Nacional (que abarca principalmente Iztapalapa y Coyoacán).

Ante esta realidad, Vázquez Domínguez señaló que la capital del país cuenta con los elementos que podrían favorecer el aumento de ratas en la zona urbana.

“En la CDMX es cada vez más frecuente ver edificios grandes, y la producción de basura en estos es inmensa. Estamos perdiendo áreas verdes, lo que provoca la ausencia de predadores de las ratas. Los mercados en la calle dejan basura que a veces se queda hasta el día siguiente, y hay un aumento importante en los puestos callejeros. Cuando sumas esos factores, van aumentando las posibilidades de que las ratas encuentren recursos para proliferar, explicó.

Debido a ello, la bióloga recomendó las siguientes estrategias para frenar el aumento de ratas en la CDMX:

  • Mejorar el manejo de residuos.
  • Educar a la población sobre la importancia de mantener la ciudad limpia y evitar dejar alimentos a la intemperie.
  • Realizar el control de plagas.
  • Promocionar la higiene en comercios y restaurantes.
  • Inspeccionar de manera frecuente estos establecimientos para asegurarse de que no haya signos de infestación de ratas.

A pesar de que el cambio climático, que ha generado inviernos más cortos, es uno de los factores en esta emergencia, no es la única causa; la expansión caótica de zonas urbanas y la generación excesiva de basura también son factores elementales que aportan al “entorno ideal” de las ratas y su reproducción masiva.

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