Motos entre la gente, alcohol libre, sin control de accesos y coordinado por quien no corresponde. Eso fue, en síntesis, lo que ocurrió durante las concentraciones masivas para ver los partidos de México en el Mundial en la Ciudad de México, según el diagnóstico del exsecretario de Protección Civil capitalino, Edgar Elías Moreno Brizuela.
El exfuncionario fue contundente: se violó la ley. La normativa local obliga a contar con un Programa Especial de Protección Civil para cualquier evento masivo, con medidas claras de seguridad, rutas de evacuación y control de aforo. Nada de eso operó como debía.
Para Moreno Brizuela, el error más grave fue dejar la coordinación en manos que no eran las de Protección Civil. Quien debe comandar ese tipo de operativos, señaló, es la Secretaría de Protección Civil, apoyada por bomberos, ERUM, brigadistas y policía, pero con un mando claro y preventivo.
Otro factor que agravó la situación: la decisión de programar grupos musicales durante toda la jornada, lo que disparó la afluencia más allá de lo previsto para un partido de futbol.
El Mundial sigue. Las concentraciones también. Y Moreno Brizuela lanza una alerta urgente: si no se corrige el operativo ahora —con filtros de seguridad, comunicación anticipada a la ciudadanía, aforos definidos y apoyo federal—, la Ciudad corre el riesgo de que lo que hasta hoy ha sido desorganización se convierta en tragedia.