
Alrededor de las dos de la tarde, este domingo el Fanfest del Zócalo capitalino registra una ocupación de miles de asistentes, cuatro horas previo al inicio del partido entre México e Inglaterra que disputará el avance a cuartos de final.
Los fanáticos mexicanos no son los únicos que se han dado cita a este espacio, también se han congregado decenas de brasileños que acudieron a disfrutar el encuentro entre su país y la escuadra de Holanda.
Se espera que hasta el término del partido de México, miles de personas continúen arribando por lo que elementos de la policía capitalina junto a personal de la Secretaría de Gobernación y de la Ciudad de México coordinan la entrada y salida de los asistentes con protocolos de seguridad que han mejorado con el paso de los eventos.
Para asegurar el bienestar de las personas al interior del Fanfest, la entrada y salida están controladas y señaladas debidamente a diferencia del evento de inauguración donde los asistentes crearon diversos cuellos de botella en las puertas habilitadas para poder entrar y salir comprometiendo su seguridad.
Igualmente se ha prohibido el ingreso con alimentos, bebidas, cigarros, vapers, espumas pistolas de confeti , palos para banderas, sprays y demás objetos peligrosos. Sin embargo, estas restricciones no detienen a quienes desean hacer uso de ciertas sustancias para alterar su ánimo e ingresan alcoholizados, bajo los efectos de drogas, y otros estupefacientes.
Con el fin de evitar conglomeraciones de cara a la gran pantalla instalada frente a la Catedral Metropolitana, se instalaron otras más cerca de las entradas en la calle 5 de mayo y Pino Suárez, aunado a las estaciones sobre Avenida Reforma donde también se podrá disfrutar del evento deportivo.
A pesar de la presencia de lluvia en la zona, el entusiasmo de los fanáticos con la esperanza de que el equipo mexicano haga historia los insista a continuar llenando estos eventos.