Metrópoli

La jornada laboral es de 12 horas, dos días de descanso al mes y un sueldo de 3 mil pesos a la semana

Escasez de mano de obra llevó a la Central de Abasto a emplear a más de 4 mil migrantes

Oportunidades en la Central de Abastos Migrantes de distintos orígenes han encontrado en este recinto una manera para salir adelante en México. (Jennifer Garlem y Cuartoscuro)

En punto de las cuatro de la mañana, antes del amanecer en la Ciudad de México, una mujer originaria de Haití (Clo) inicia su jornada en un puesto de ajos y cebollas de la Central de Abasto (Ceda); durante una jornada de 12 horas limpia, acomoda mercancía y atiende clientes hasta las cuatro de la tarde.

La Central de Abasto mueve miles de toneladas de alimentos cada día

En este complejo comercial, considerado el mercado mayorista más grande del mundo, transitan diariamente más de medio millón de personas y alrededor de 90 mil trabajadores.

Con una superficie de 327 hectáreas y un movimiento cercano a 30 mil toneladas de alimentos al día, no sólo es pieza clave para el suministro de alimentos, sino también una importante fuente de empleo para miles, ahí los migrantes han encontrado una oportunidad laboral.

La demanda de los ajos y cebollas no es mínima, en la Central, se comercian 460 toneladas de cebolla y 150 de ajo al día.

La historia de Clo, una migrante haitiana que encontró trabajo en la Ceda

Clo llegó a México hace nueve meses en busca de una oportunidad, hoy, descansa un domingo sí y uno no, recibe 3 mil pesos libres a la semana; sin importar lo demandante que es el trabajo, su un ingreso le ha permitido abrir camino para construir una nueva vida lejos de su país y de sus seres queridos.

“Vivir en otro país no es nada fácil, hace falta la familia, los amigos, pero reconozco que estoy mucho mejor que allá y eso lo valoro muchísimo”, comentó.

Los migrantes agradecen la oportunidad que les ha brindado la Central de Abasto (Jennifer Garlem)

Migrantes esperan respuesta de la Comar mientras trabajan

Agradecida por la oportunidad de tener un ingreso, aseguró a este diario que desde que llegó a México solicitó asilo en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), lamentablemente aún no le han otorgado el documento.

“Creo que ya pasó demasiado tiempo, tengo conocidos a los que si se lo otorgaron prácticamente días después de haberlo solicitado, pero no pierdo la esperanza”.

Historias como la suya se repiten entre los pasillos del mercado mayorista más grande del país.

Programa de la Central de Abasto ha incorporado a más de 4 mil migrantes

La titular de la Central de Abasto, Mónica Pacheco, informó a este diario que la falta de trabajadores para realizar labores físicamente demandantes llevó a la administración a impulsar, desde hace cinco años, un programa para incorporar a personas migrantes al trabajo dentro del complejo.

“Había escasez de mano de obra de mexicanos que no querían hacer este trabajo. Es un trabajo arduo”, expresó al detallar que las personas migrantes que laboran en la central están registradas; además, reciben una identificación especial que los acredita como trabajadores del mercado mayorista.

“No necesitan tener permiso de trabajo. Nosotros estamos dándoles esas facilidades para que trabajen y puedan tener ingresos mientras se resuelve su situación”, afirmó.

Nueva vida en México La Central de Abastos permite que miles de migrantes puedan tener oportunidades de trabajo en la capital del país. (Jennifer Garlem)

Haitianos, venezolanos y colombianos trabajan en la Central de Abasto

De acuerdo con la funcionaria, desde que comenzó el programa más de 4 mil personas migrantes han sido registradas para trabajar en la Central de Abasto.

De ese total, alrededor de mil son de nacionalidad haitiana, además hay trabajadores provenientes de Venezuela, Colombia y otros países.

Pacheco explicó que hay casos de migrantes que trabajan ahí mientras están en México de manera temporal y posteriormente continúan su camino hacia otros destinos; pero también hay quienes deciden establecerse de forma permanente.

“Se quedan aquí de manera permanente; si quieren migrar a otro lado, pues se van, pero es un buen medio de trabajo. Incluso hay algunos que estaban trabajando aquí y ya son empresarios”, destacó.

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