
Las personas usuarias del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro y el público en general podrán conocer una reproducción en gran formato del Códice Azcatitlan, instalada en la estación Pino Suárez de la Línea 2 como parte de la exposición “Códice Azcatitlan. Caminatas ilustradas de México-Tenochtitlan”.
La muestra fue organizada en colaboración entre el STC Metro, la Embajada de Francia en México, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, con el propósito de acercar a miles de personas a uno de los documentos históricos más relevantes sobre el origen y desarrollo del pueblo mexica.
El director general del STC Metro, Adrián Rubalcava invitó a las y los usuarios del transporte, así como al público en general, a visitar la exposición instalada en una de las estaciones con mayor afluencia de pasajeros de la red.
También se anunció que el Códice Azcatitlan original, actualmente resguardado en el Fondo Mexicano de la Biblioteca Nacional de Francia, llegará a México durante el próximo otoño, lo que permitirá su exhibición en el país.
Testimonio de la historia mexica
El Códice Azcatitlan, también conocido como Histoire mexicaine, es considerado una de las piezas documentales más importantes sobre la historia de los mexicas debido a la riqueza de sus ilustraciones y al periodo en el que fue elaborado.
El manuscrito fue realizado en el Valle de México entre los siglos XVI y XVII y representa un ejemplo del encuentro entre dos tradiciones culturales. En sus páginas se combinan la escritura pictográfica mesoamericana con elementos propios de la tradición europea, resultado del contexto histórico posterior a la Conquista.
Su contenido narra distintos episodios de la historia del pueblo mexica, desde la salida de Aztlán y el recorrido migratorio que culminó con la fundación de México-Tenochtitlan, hasta la caída de la ciudad en manos de los españoles.
Además, incorpora registros de algunos acontecimientos ocurridos durante los primeros años del periodo colonial.
Especialistas consideran que esta combinación de narrativas e imágenes convierte al códice en una fuente histórica de gran valor para comprender la transición entre el mundo prehispánico y la etapa novohispana.
Acercar el patrimonio histórico al público
La exposición instalada en el Metro presenta un facsímil del códice, es decir, una reproducción fiel de la obra original que permite apreciar sus ilustraciones y contenido sin poner en riesgo el manuscrito histórico conservado en Francia.
Bajo el título “Códice Azcatitlan. Caminatas ilustradas de México-Tenochtitlan”, la muestra propone un recorrido visual por la historia fundacional del pueblo mexica, mediante imágenes que permiten seguir los principales pasajes narrados en el documento.
Las instituciones participantes pretenden acercar el patrimonio histórico y documental a un público amplio, aprovechando uno de los espacios de mayor concurrencia de la capital del país.
Cabe señalar que el facsímil permanecerá expuesto en la estación Pino Suárez mientras continúan los preparativos para el traslado temporal del manuscrito original desde la Biblioteca Nacional de Francia a México durante el otoño, una visita que permitirá que la pieza histórica pueda ser apreciada por primera vez en territorio nacional en el marco de esta colaboración cultural entre ambos países.
Además de su valor artístico, el Códice Azcatitlan es considerado una fuente documental de primer orden para el estudio del México prehispánico y de los primeros años del periodo virreinal. A diferencia de otros manuscritos elaborados tras la Conquista, conserva una narrativa predominantemente indígena, plasmada mediante pictogramas y glifos complementados con algunos elementos europeos.
El documento original también destaca por su estado de conservación. Está integrado por 25 folios elaborados en papel europeo, aunque se sabe que originalmente contaba con más páginas, de las cuales algunas se perdieron con el paso del tiempo.
Desde finales del siglo XIX forma parte del acervo de la Biblioteca Nacional de Francia, institución que resguarda una de las colecciones de manuscritos más importantes del mundo.
Antes de llegar a ese recinto, el códice pasó por distintas colecciones privadas de estudiosos y coleccionistas dedicados a preservar documentos sobre la historia de la Nueva España.