La Fiscalía de la CDMX aprehendió este lunes a Arturo “N”, presunto transfeminicida de Paola Buenrostro luego de 10 años de su asesinato ocurrido en septiembre de 2016. Este caso fue el impulso para el movimiento que provocó el reconocimiento del delito de transfeminicidio en el Código Penal de Ciudad de México.
Arturo “N” fue detenido en el municipio de Nicolás Romero, Estado de México, como resultado de diversas líneas de investigación establecidas por la Policía de Investigación (PDI), además de la realización de diligencias de campo en Ciudad de México y Estado de México, además de solicitar la colaboración de la Fiscalía General del Estado de Baja California. Estas acciones permitieron descartar diversas ubicaciones y concentrar la búsqueda en la colonia El Tráfico.
De acuerdo con la investigación, la madrugada del 30 de septiembre de 2016, Paola abordó el vehículo de Arturo “N”, después de que éste contratara sus servicios. Momentos después, pidió auxilio a sus compañeras y enseguida se escucharon dos disparos. Sus compañeras se acercaron al automóvil, donde encontraron a Paola inconsciente en el asiento del copiloto y al imputado con un arma de fuego en la mano. Paola perdió la vida a causa de las lesiones por arma de fuego.
En su momento la investigación apuntó a la probable participación de Arturo “N”, con lo que se obtuvo, el 19 de octubre de 2016, una orden de aprehensión en su contra. Como parte de las acciones para ampliar su búsqueda, en abril de 2023 la Fiscalía CDMX ofreció una recompensa de hasta 500 mil pesos a quien proporcionara información útil para su localización, aprehensión y puesta a disposición.
“Con esta aprehensión damos un paso decisivo para que el caso de Paola avance ante los tribunales. Reconocemos la lucha de su familia social y de la comunidad trans, que mantuvieron viva la exigencia de justicia. En la Fiscalía CDMX sostendremos este caso con rigor y perspectiva de género”, señaló la fiscal general, Bertha Alcalde Luján.
El caso de Paola fue el primero reconocido como transfeminicidio por la entonces Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal. En la Recomendación 02/2019, el organismo documentó deficiencias en la investigación inicial, falta de reconocimiento de la identidad de género de Paola y la victimización secundaria sufrida por una de sus compañeras. En ese momento, las autoridades no la reconocieron como integrante de la familia social ni como víctima indirecta, lo que limitó su derecho a conocer y participar en la investigación.