
Un juez vinculó a proceso a Arturo “N”, presunto asesino de la mujer transgénero Paola Buenrostro.
Inicialmente, la carpeta de investigación en contra de este sujeto fue clasificada por el delito de homicidio, dado que el año cuando ocurrió el crimen, 2016, aún no existía el crimen de transfeminicidio.
Arturo “N” fue detenido el pasado 31 de agosto, con una orden de aprehensión por homicidio y tras múltiples protestas de colectivos de personas transgénero, el juez aceptó la reclasificación del delito a feminicidio.
La autoridad judicial fijó un plazo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria y ratificó la medida cautelar de prisión preventiva.
En la audiencia en los juzgados de Doctor Lavista, la autoridad judicial reconoció el trabajo sexual y llamó a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) a reforzar las medidas de seguridad hacia este grupo vulnerable.
Paola Buenrostro fue una mujer trans que fue asesinada en septiembre de 2016 mientras se encontraba trabajando como trabajadora sexual en la colonia Buenavista, de la alcaldía Cuauhtémoc.
Arturo “N” fue localizado en el municipio de Nicolás Romero, Estado de México.
De acuerdo con la investigación, la madrugada del 30 de septiembre de 2016, Paola abordó el vehículo de Arturo “N”, después de que éste contratara sus servicios. Momentos después, pidió auxilio a sus compañeras y enseguida se escucharon dos disparos. Sus compañeras se acercaron al automóvil, donde encontraron a Paola inconsciente en el asiento del copiloto y Arturo “N” con un arma de fuego en la mano. Paola perdió la vida a causa de las lesiones por arma de fuego.
En su momento la investigación apuntó a la probable participación de Arturo “N”, con lo que se obtuvo, el 19 de octubre de 2016, una orden de aprehensión en su contra. En las acciones para ampliar su búsqueda, en abril de 2023 la Fiscalía ofreció una recompensa de hasta 500 mil pesos a quien proporcionara información útil para su localización, aprehensión y puesta a disposición.
Para localizar al presunto asesino, la Policía de Investigación (PDI) desarrolló distintas líneas de investigación y realizó diligencias de campo en Ciudad de México y Estado de México, además de solicitar la colaboración de la Fiscalía General del Estado de Baja California. Con estas acciones se descartaron diversas ubicaciones y se concentró la búsqueda en la colonia El Tráfico, municipio de Nicolás Romero, Estado de México, donde los agentes localizaron y aprehendieron a Arturo “N”.
El caso de Paola fue el primero reconocido como transfeminicidio por la entonces Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal. En la Recomendación 02/2019, el organismo documentó deficiencias en la investigación inicial, falta de reconocimiento de la identidad de género de Paola y la victimización secundaria sufrida por una de sus compañeras. En ese momento, las autoridades no la reconocieron como integrante de la familia social ni como víctima indirecta, lo que limitó su derecho a conocer y participar en la investigación.
La Fiscalía aceptó la recomendación y, en 2021, ofreció una disculpa pública a la memoria de Paola y a su familia social. La trascendencia del caso, la exigencia permanente de justicia por parte de la familia social y la movilización de organizaciones y colectivas trans también contribuyeron a la reforma conocida como Ley Paola Buenrostro, mediante la cual se incorporó el transfeminicidio al Código Penal de la Ciudad de México en 2024.