
La bancada del PAN en el Congreso de la Ciudad de México respaldó el acuerdo alcanzado por autoridades educativas del país para regular el uso de teléfonos celulares y dispositivos digitales en las escuelas primarias y secundarias, al considerar que establecer reglas claras permitirá priorizar el aprendizaje y la convivencia de niñas, niños y adolescentes.
La diputada Laura Álvarez Soto, quien ha promovido recientemente iniciativas relacionadas con la prohibición de dispositivos móviles durante el horario escolar, aseguró que la medida representa un paso para atender una problemática que dejó de ser únicamente un asunto de comunicación y se convirtió en un factor de distracción durante las clases.
“No estamos en contra de la tecnología, estamos a favor de que niñas y niños puedan aprender, convivir y desarrollarse sin una pantalla distrayéndolos durante las clases”, señaló.
Consecuencias del uso excesivo de pantallas en menores
En distintas ocasiones, la panista ha alertado sobre las consecuencias del tiempo de exposición a pantallas. La Asociación Española de Pediatría informó que en los últimos años se han endurecido las medidas; recomienda cero tiempo de pantalla de los 0 a los 6 años, un máximo de una hora diaria entre los 7 y 12 años, y hasta dos horas para adolescentes de 13 años en adelante.
Exceder estos tiempos puede relacionarse con diversos efectos físicos, en el desarrollo y psicológicos, entre ellos problemas de visión, obesidad, pubertad precoz, dolores musculares e irritabilidad.
También se pueden generar posibles afectaciones en habilidades sociales y neuromotoras, así como una mayor probabilidad de ansiedad, depresión, baja autoestima y un autoconcepto deficiente.
Restricción de celulares inicia en octubre
La postura de la diputada ocurre después de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) informó sobre el acuerdo con las autoridades educativas para avanzar en reglas nacionales sobre el uso de dispositivos digitales en los planteles escolares. Misma restricción que iniciará en octubre de este 2026.
La dependencia había iniciado previamente una consulta entre docentes para conocer sus experiencias y opiniones sobre la presencia de celulares y otras pantallas en las escuelas.
De acuerdo con los resultados de la SEP, 565 mil 396 docentes participaron en la consulta nacional, de los cuales 81 por ciento se manifestó a favor de contar con lineamientos y reglas que garanticen un uso seguro y con fines pedagógicos de estas tecnologías.
Entre las principales situaciones identificadas por el personal docente, 40 por ciento consideró que los celulares dificultan mantener la atención, mientras que 38 por ciento señaló que interrumpen las actividades escolares; además, 34 por ciento observó que propician el abandono de espacios de convivencia y 38.7 por ciento advirtió que conflictos originados en redes sociales llegan a trasladarse al aula.
Álvarez Soto recordó que desde febrero de 2025 presentó ante el Congreso capitalino una iniciativa para prohibir los teléfonos celulares en escuelas primarias y secundarias; posteriormente, en mayo de 2026, el Congreso local aprobó por unanimidad una regulación sobre el uso responsable de teléfonos celulares en primarias y secundarias capitalinas.
Pide reglas sencillas y claras
La diputada señaló que las medidas nacionales deberán establecer reglas sencillas y aplicables para las comunidades escolares, pero también contemplar excepciones cuando exista una finalidad pedagógica, una necesidad médica o alguna situación de emergencia.
“Esto no se trata de quitarles la tecnología a nuestros hijos. Se trata de enseñarles que existe un momento para utilizarla y otro para aprender, conversar, jugar y convivir. La tecnología debe estar al servicio de la educación, no la educación al servicio de una pantalla”, afirmó.
También planteó que la regulación debe acompañarse de orientación para madres y padres de familia, así como de políticas de educación digital que permitan prevenir riesgos relacionados con el uso inadecuado de dispositivos y redes sociales.
“Regular el celular dentro del salón es apenas el principio. El verdadero desafío es recuperar la atención, la convivencia y el aprendizaje de nuestras niñas y niños”, sostuvo.
Finalmente, Álvarez Soto destacó que continuará impulsando desde el Congreso capitalino medidas relacionadas con el uso responsable de la tecnología y la construcción de entornos escolares adecuados para el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
“En el salón de clases, primero están nuestros niños y su educación”, concluyó.