
La Ciudad de México produce alrededor de 8 mil toneladas de maíz al año en más de 4 mil hectáreas de cultivo, donde se conservan nueve razas del grano, informó la jefa de Gobierno, Clara Brugada quien planteó como meta duplicar la producción de maíz en la capital.
En la conmemoración del Día Nacional del Maíz, realizada en el Zócalo, Clara Brugada dijo que el maíz constituye un patrimonio biocultural y es base de la alimentación, además de formar parte de la historia y la identidad del país.
La celebración incluyó la Gran Elotiza Nacional, programada para realizarse entre el 29 y 30 de septiembre en la Plaza de la Constitución, con la participación de productores y autoridades federales y capitalinas.
La mandataria capitalina mencionó que el Gobierno de la Ciudad mantiene una política de protección del maíz nativo que incluye 10 acciones estratégicas, entre ellas la continuidad del programa Altépetl, mediante el cual se destinan más de mil millones de pesos anuales al Suelo de Conservación, con beneficio directo para casi 2 mil 500 productores de maíz.
También recordó que el año pasado se emitió un decreto para declarar a la Ciudad de México como territorio libre de maíz transgénico y prohibir los cultivos genéticamente modificados.
A ello se suma la creación de un laboratorio de análisis molecular y un banco de germoplasma para verificar que los cultivos capitalinos estén libres de trazas de transgénicos.

Del campo a la mesa, sin intermediarios
Las medidas anunciadas fueron la instalación de tortillerías de maíz nativo en las Utopías. La administración capitalina prevé llegar a 100 Utopías y 100 tortillerías al término del gobierno, con el propósito de respaldar a productores, fortalecer la economía familiar y promover una alimentación saludable.
En Topilejo, además, se construyó la Utopía Centli, un espacio de 40 mil metros cuadrados dedicado a divulgar la historia y diversidad del maíz. La ciudad también cuenta con 10 casas de semillas, concebidas como espacios comunitarios para el intercambio y comercialización de semillas nativas. Para el 3 y 4 de octubre se anunció la Feria del Maíz y la Agrodiversidad.
Clara Brugada añadió que el Gobierno capitalino impulsa el consumo local para que el maíz producido en las milpas llegue a restaurantes y taquerías. A través del programa Del Campo a la Ciudad y las Tiendas de la Tierra, se busca que productos locales lleguen directamente a las familias a mitad de precio, eliminando intermediarios. Actualmente existen puntos de venta en las Utopías y en 25 sitios diarios distintos de la ciudad.
También anunció que el próximo año comenzará el Mercado de la Tierra, destinado a que agricultores capitalinos comercialicen directamente alimentos, plantas y flores a gran escala y con precios justos.
Sostuvo que estas medidas forman parte de una política de defensa del maíz que busca proteger la semilla, conservar su diversidad, respaldar a quienes lo cultivan y acercar la producción a los consumidores. En su discurso, vinculó esta estrategia con la soberanía alimentaria y cuestionó las políticas de gobiernos anteriores que, dijo, privilegiaron la importación de maíz.
Por su parte, la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural del Gobierno de México, Columba Jazmín López Gutiérrez, informó que desde el ámbito federal se desarrollan programas para fortalecer la producción y conservación del maíz nativo.

Entre ellos mencionó El Maíz Es La Raíz, así como las parcelas agroecológicas de Sembrando Vida, que trabajan en conservación y mejoramiento genético y tienen el compromiso de incrementar en 20 por ciento la producción dentro de ese programa. También señaló que existen tortillerías impulsadas por los propios sembradores mediante sus fondos de ahorro.
Explicó que el programa Cosechando Soberanía vincula la producción con créditos que parten de una tasa de interés de 8.5 por ciento y pueden alcanzar hasta 17.5 por ciento, con reducciones mediante el pronto pago. Agregó que se trabaja en mejoramiento genético para desarrollar semillas más resistentes al cambio climático, con proyectos en Sinaloa, el Valle de Mexicali y Tamaulipas.
La funcionaria aseguró además que el país cuenta con abasto suficiente de maíz y sostuvo que no habrá escasez al menos hasta 2030. Señaló que se busca reducir costos de producción mediante financiamiento, seguros y coberturas de precio, al tiempo que se mantendrá el impulso al maíz blanco y nativo.
Finalmente, la actriz y activista Jesusa Rodríguez destacó el papel de las comunidades campesinas en la conservación del maíz durante miles de años y llamó a ampliar la celebración a escuelas de todo el país para que las nuevas generaciones conozcan esta herencia.
La jornada concluyó con un llamado de las autoridades a preservar el maíz nativo como parte de la alimentación, la cultura y la producción agrícola del país.