
Aviones de guerra de Arabia Saudita atacaron a fuerzas del Consejo de Transición del Sur (CTS) en la provincia de Yemen, Hadramaut, en un nuevo enfrentamiento por el control de esta región oriental del país, clave por su cercanía con Arabia Saudita y por sus recursos petroleros.
Los bombardeos se registraron después de que el gobernador de Hadramaut, Salem al-Khanbashi, anunciara en un mensaje televisado el inicio de una operación para recuperar cuarteles militares fueron tomados por los separatistas.
Al-Khanbashi, quien también cuenta con el respaldo saudí, afirmó que la operación es “pacífica” y que no busca una guerra ni una escalada, sino prevenir el caos y evitar que los campamentos sean usados para poner en riesgo la seguridad de la provincia.
Funcionarios del CTS señalaron que los ataques aéreos ocurrieron cuando los separatistas intentaron frenar el avance de las Fuerzas Escudo de la Nación, apoyadas por Riad, hacia posiciones militares capturadas el mes pasado, cuando el CTS se expandió hacia Hadramaut y la vecina provincia de Al-Mahra.
De acuerdo con medios locales, más de diez ataques aéreos impactaron contra la 37ª Brigada, bajo control del CTS, en la zona de Al-Khash’a, al norte de Hadramaut.
La televisión estatal Yemen TV informó que las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita avanzaban en el norte de la provincia, especialmente en áreas cercanas al desierto de Rub al-Jali, una región de alto valor estratégico por sus yacimientos y pozos petrolíferos.
Ahmed bin Breik, subdirector del CTS y exgobernador de Hadramaut, afirmó que las Fuerzas del Escudo Nacional avanzaron hacia los campamentos separatistas, pero que sus combatientes se negaron a retirarse, lo que habría provocado los bombardeos.
Por su parte, Mohamed al-Nakib, portavoz de las Fuerzas del Escudo del Sur, también conocidas como Dera Al-Janoub, aseguró que los ataques saudíes causaron víctimas mortales, aunque no dio cifras ni detalles.
En un video difundido en la red social X, Al-Nakib acusó además a Arabia Saudita de emplear “milicias de la Hermandad Musulmana y Al Qaeda” en lo que calificó como un ataque a gran escala durante la madrugada del viernes, el cual —según dijo— fue repelido por los separatistas.
Las tensiones entre Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos se han incrementado desde que el CTS se movió el mes pasado hacia Hadramaut y Al-Mahra tomando control de zonas ricas en petróleo.
El portavoz de la coalición saudí, el general de brigada Turki al-Maliki, informó también en X que fuerzas navales respaldadas por Arabia Saudita fueron desplegadas a lo largo del mar Arábigo para realizar inspecciones y combatir el contrabando.
En medio de este clima, el embajador saudí en Yemen, Mohammed al-Jaber, afirmó que su país intentó durante semanas frenar la escalada mediante el diálogo con el CTS, pero acusó a su líder, Aidarous al-Zubaidi, de mantener una postura intransigente.
Según al-Jaber, el último incidente fue impedir el aterrizaje de un avión con una delegación saudí en Adén, pese a que su llegada había sido acordada con algunos dirigentes separatistas.
Por otro lado, el ministerio de Transporte de Yemen, alineado con el CTS, denunció que Arabia Saudita impuso nuevos requisitos que obligan a que los vuelos desde y hacia el Aeropuerto Internacional de Adén sean inspeccionados en Yeda. La dependencia expresó su sorpresa por la medida y señaló que todos los vuelos entre Yemen y Emiratos Árabes Unidos fueron suspendidos hasta que Riad revierta la decisión, la cual no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades saudíes.