
El secretario general de la ONU, António Guterres, indicó este lunes a través de la subsecretaria para Asuntos Políticos, Rosemary A. DiCarlo, su “profunda preocupación” por la acción militar de Estados Unidos en Venezuela y llamó ante el consejo de Seguridad a respetar el derecho internacional, que “prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de los Estados”.
Asimismo, manifestó su preocupación por la posible “intensificación de la inestabilidad interna” en Venezuela y por el impacto que la situación podría tener en la región y pidió a todos los actores venezolanos a participar en un “diálogo inclusivo y democrático que respete los derechos humanos, el estado de derecho y la soberanía del pueblo”.
Guterres recordó que, en el momento de su intervención ante el Consejo, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, se encuentra detenido en Nueva York, acusado junto a su esposa, Cilia Flores, de delitos graves por autoridades estadounidenses.
Por esto, subrayó la necesidad de “respetar el derecho internacional, incluida la Carta de Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de los Estados”.
Además, destacó que la paz internacional depende del compromiso de todos los países de cumplir con esas normas.
DiCarlo agregó que el secretario general comentó que la operación estadounidense afectó a Caracas y a los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, aunque aún no se conoce el número exacto de víctimas.
Igualmente, hizo un repaso de la crisis venezolana en los últimos años, recordando las elecciones presidenciales de julio de 2024, cuya transparencia fue cuestionada, así como las “graves violaciones de derechos humanos documentadas” por la Oficina del Alto Comisionado.
Por esto, instó a todos los actores venezolanos a participar en un “diálogo inclusivo y democrático”, que respete los derechos humanos, el Estado de derecho y la soberanía del pueblo.
António Guterres pidió a los países vecinos y a la comunidad internacional “actuar con solidaridad, promoviendo la convivencia pacífica y apoyando iniciativas para encontrar una solución no violenta a la crisis.
A través de la repesentante, destacó que “el poder de la ley debe prevalecer”, y que “el derecho internacional ofrece herramientas para abordar problemas como el narcotráfico, las disputas sobre recursos y las violaciones de derechos humanos”.
Finalmente, precisó que la única vía posible para superar la crisis es a través del respeto a las normas internacionales y al orden jurídico global. (Con información de EFE)