
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció en enero de 2026 la creación de una nueva entidad internacional denominada “Junta de Paz” (en inglés Board of Peace). Según declaraciones oficiales de Trump y documentos asociados, esta organización tiene como objetivo declarado promover la estabilidad y la resolución pacífica de conflictos internacionales, en particular para apoyar la reconstrucción y normalización de regiones afectadas por guerras, como la Franja de Gaza
Trump presentó la Junta de Paz como un mecanismo alternativo y complementario para abordar crisis globales, argumentando que instituciones como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no lo apoyan de manera eficaz en la resolución de conflictos. En una conferencia, señaló que la ONU “nunca le ayudó” a resolver guerras y que su iniciativa podría “lograrlo”
¿Quiénes forman la Junta de Paz de Trump?
Hasta la fecha, varios países de Medio Oriente, Asia y otras regiones han aceptado invitaciones para unirse a la Junta de Paz:
- Arabia Saudita
- Turquía
- Egipto
- Jordania
- Indonesia
- Pakistán
- Catar
- Emiratos Árabes Unidos
Otras naciones han mostrado cautela o han declinado la invitación.
La Junta de Paz ha provocado reacciones mixtas entre gobiernos del mundo. Algunos gobiernos aliados de Estados Unidos han expresado reservas o incluso han rechazado la invitación, argumentando que la iniciativa podría socavar instituciones multilaterales existentes, como la ONU o el Consejo de Seguridad, que tradicionalmente se encargan de la resolución de conflictos internacionales.
¿Por qué México no está en la Junta de Paz de Donald Trump?
México no fue invitado a formar parte de la Junta de Paz impulsada por Donald Trump, según ha confirmado el gobierno mexicano durante su participación en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, Alicia Bárcena, explicó que el país no ha recibido ninguna invitación formal para integrarse al organismo. Más aún, describió la iniciativa como un “sistema paralelo” a la ONU con un enfoque unilateral, en contraste con los mecanismos multilaterales tradicionales donde los países participan con voz y voto.
Desde la perspectiva del gobierno mexicano, la ausencia de México en la lista de participantes responde, al menos en parte, a la naturaleza unilateral de la propuesta y a su diseño fuera de los procesos diplomáticos multilaterales tradicionales encabezados por Naciones Unidas.