Mundo

La CIAF señala que las marcas en las ruedas de varios coches del tren, específicamente en los ejes derechos de los vagones afectados, presentan un patrón uniforme que sugiere que las ruedas pasaron sobre un carril defectuoso

Una fractura de vías podría haber provocado el accidente de tren en España

Una fractura de carril podría haber provocado el accidente de tren en España

La investigación del trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en Adamuz, en la provincia de Córdoba, España, apunta a una posible fractura previa en la vía férrea como la causa principal del siniestro, de acuerdo al primer informe preliminar de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). El choque entre dos trenes de alta velocidad dejó al menos 45 personas fallecidas, convirtiéndose en uno de los accidentes más graves en la historia reciente del transporte ferroviario español.

De acuerdo con los primeros datos recabados por los investigadores, se han encontrado muescas y marcas en las ruedas del tren de alta velocidad Iryo que descarriló, así como deformaciones en los rieles de la vía donde se produjo el accidente. Estos hallazgos son conscientes con la posibilidad de que el carril estuviera fracturado antes de que el tren pasara por esa zona, lo que podría haber provocado el descarrilamiento inicial ocurrido en el vagón número 6 del tren siniestrado.

¿Qué se conoció de acuerdo a la investigación?

La CIAF señala que las marcas en las ruedas de varios coches del tren, específicamente en los ejes derechos de los vagones afectados, presentan un patrón uniforme que sugiere que las ruedas pasaron sobre un carril defectuoso o ya roto antes del accidente. Asimismo, se han observado marcas similares en trenes que circulaban por la misma sección de vía antes del siniestro, lo que refuerza la hipótesis de que la fractura pudo existir con anterioridad al paso del tren accidentado.

Este patrón de desgaste y deformación en la vía podría haber creado un desnivel o punto de fallo estructural, lo que habría provocado que el vagón perdiera la estabilidad y se saliera de los rieles. La pérdida de contacto con la vía por parte del vagón 6 habría generado el descarrilamiento y la invasión de la vía contraria, donde circulaba otro tren de alta velocidad operado por Renfe, lo que desencadenó la colisión fatal.

Aunque esta hipótesis es la que predomina en el informe inicial, las autoridades han subrayado que aún no se ha confirmado de manera definitiva. La CIAF ha especificado que se requiere un análisis más profundo, incluyendo ensayos metalográficos en laboratorio, revisión de las cajas negras y cálculos adicionales, para determinar con precisión las causas de la fractura y cómo influyó en el accidente.

El informe destaca que, mientras se observa evidencia de fractura previa, todavía no se puede descartar ninguna hipótesis sobre el origen del daño en la vía. Por ello, el proceso de investigación continuará con más pruebas técnicas y mecánicas durante los próximos días y semanas.

El ministro de Transportes de España ha reconocido que la hipótesis de una fractura de carril es “una posibilidad que no se puede negar”, y ha señalado que se investigan posibles defectos de fabricación o fallos en el mantenimiento de la infraestructura. Aunque estas declaraciones reflejan preocupación por la seguridad del sistema ferroviario, las autoridades han insistido en que es necesario esperar a los resultados finales de la investigación antes de sacar conclusiones definitivas.

El accidente y los avances de la investigación han generado un intenso debate público sobre la seguridad en las líneas de alta velocidad y las prácticas de mantenimiento de la infraestructura ferroviaria española.

Mientras tanto, los equipos de rescate, peritos y expertos en seguridad continúan trabajando en el lugar del siniestro y en los laboratorios especializados para completar el análisis técnico que finalmente esclarecerá qué causó uno de los accidentes más devastadores en las vías de España.

Tendencias