
En el universo de los Récords Guinness, se han premiado diversos logros deportivos que desafían las expectativas asociadas a la edad, experiencia o la disciplina, pues a lo largo de los años Guinness World Records ha registrado marcas protagonizadas por personas de todas las edades, incluidos niños que, bajo condiciones específicas y verificadas, han demostrado habilidades poco comunes para su etapa de desarrollo, es ahí donde se inscribe el caso que recientemente llamó la atención a nivel internacional.
Jude Owens, un niño de apenas dos años originario de Mánchester se convirtió en noticia internacional tras romper dos récords Guinness relacionados con el billar, un deporte que suele asociarse con adultos y años de práctica.
¿Qué récords consiguió Jude Owens?
Jude logró dos marcas distintas reconocidas por Guinness World Records. La primera fue un truco conocido como pool bank shot, que realizó con dos años y 302 días. La segunda, llamada snooker double pot, la completó cuando tenía dos años y 261 días.
Con ello, se convirtió en la persona más joven en ejecutar ambos trucos de billar, algo que no se había registrado antes en niños de su edad.
El billar y el snooker requieren coordinación, precisión y control del cuerpo, habilidades poco comunes en niños tan pequeños. Por eso, que Jude haya conseguido dos récords distintos lo coloca también entre las personas más jóvenes en la historia en sumar más de un título Guinness.
¿Cómo descubrió el talento de Jude Owens a tan corta edad?
De acuerdo con su padre, Luke Owens, Jude no tenía mucho tiempo desde que comenzó a jugar billar, pero a su corta edad, mostró una facilidad poco común para manejar el taco y entender los movimientos básicos del juego.
“Ha logrado muchísimo en muy poco tiempo. Que tenga no uno, sino dos récords mundiales, es algo increíble. No sé cómo se puede superar eso”, comentó su padre.
Reconocimiento total por parte de los editores de Guinness World Records
Craig Glenday, editor de los Guinness, señaló que los récords no entienden de edades y destacó lo especial que resulta ver a alguien tan joven demostrar habilidad, entusiasmo y determinación.
Para Guinness, el caso de Jude es una muestra de que el talento puede aparecer incluso en las etapas más tempranas de la vida.