
El secretario de Estado de EU, Marco Rubio, declaró este miércoles que el objetivo de la Administración de Donald Trump tras la captura de Maduro es lograr “una Venezuela amigable, estable, próspera y democrática”, en la que se celebren “elecciones libres y justas”.
Durante una audiencia en el Senado para explicar la política estadounidense hacia el país suramericano tras el ataque del 3 de enero en Caracas, Rubio advirtió que ese objetivo no se logrará en cuestión de semanas, sino que requerirá “algún tiempo”.
“El objetivo final es que queremos llegar a una fase de transición en la que tengamos una Venezuela amiga, estable, próspera y democrática, en la que todos los sectores de la sociedad estén representados en elecciones libres y justas”, indicó.
Asimismo, destacó que, aunque se puedan celebrar comicios, estos no serán justos si la oposición no tiene acceso a los medio de comunicación ni se le permite participar plenamente.
Tras el derrocamiento de Maduro, la prioridad inmediata fue evitar un escenario de inestabilidad, ante la posibilidad de que se desatara “una guerra civil” o un éxodo masivo hacia Colombia.
Para esto, Estados Unidos estableció “conversaciones directas y respetuosas” con las autoridades interinas, en referencia a la chavista, Delcy Rodríguez.
Parte de la estrategia incluye un mecanismo mediante el cual Venezuela puede vender crudo sancionado a precio de mercado bajo “supervisión” estadounidense, con el propósito de financiar la Policía y el aparato gubernamental, así como garantizar que los recursos se utilicen “en beneficio del pueblo venezolano”.
“Este mecanismo a corto plazo estabiliza el país y asegura que los ingresos del petróleo sancionado beneficien al pueblo venezolano, no al sistema anterior”, comentó.
La segunda fase, según Rubio, prioriza la recuperación económica y a la normalización de la industria petrolera, que posee las mayores reservas del mundo, promoviendo “ventas sin corrupción y sin favoritismos”.
Por esto, el secretario aplaudió que el Parlamento venezolano eliminara recientemente muchas de las restricciones sobre hidrocarburos para empresas privadas.
Además, detalló la necesidad de abrir espacios políticos a la oposición, recordando que aún hay cerca de 2 mil presos políticos en el país.
Sobre este tema, reconoció que las liberaciones se están produciendo más lento de lo deseado, pero aseguró que " se están liberando".
Al ser cuestionado si está al tanto que la agencia antidrogas investiga a Delcy Rodríguez por su presunta relación con el narcotráfico, Rubio contestó que a diferencia de Maduro, la presidenta interina no está imputada ante la Justicia estadounidense.
En su discurso escrito enviado al Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el secretario de Estados amenazó con el “uso de la fuerza” si el nuevo Gobierno de Rodríguez no coopera plenamente con la Administración de Trump.
Machado puede formar parte de la transición en Venezuela
Rubio fue cuestionado por un senador demócrata sobre la decisión de Trump de mantener al margen del proceso de transición a la líder opositora María Corina Machado y fortalecer una relación con el Gobierno chavista.
Por esto, señaló que conoce a Machado desde hace muchos años y afirmó que ha tratado con ella mucho más que cualquiera de los miembros del Comité de Relaciones Exteriores del Senado que lo interrogó.
“Lo que intentamos desencadenar aquí es un proceso de estabilización, recuperación y transición hacia una situación en la que María Corina y otras personas puedan formar parte”, expresó.