
Estados Unidos elevó este lunes a seis la cifra de soldados estadounidenses que han muerto en el marco del conflicto con Irán, tras recuperar los cuerpos sin vida de otros dos militares después de los primeros ataques de represalia del país persa el sábado.
“Las fuerzas estadounidenses recuperaron recientemente los restos de dos militares cuyo paradero se desconocía en una instalación atacada durante los primeros ataques de Irán en la región. Continúan las operaciones de combate importantes”, publicó el Comando Central de EU en la red social X.
No obstante, no especificó la identidad de los fallecidos que “se mantiene en reserva hasta 24 horas después de la notificación a sus familiares”.
EU había expuesto hasta el momento la muerte de cuatro soldados, aunque el presidente Donald Trump advirtió que podía aumentar el número de bajas.
“Los golpes más duros para Irán aún están por venir”
Por su parte, el secretario de Estados de EU, Marco Rubio, aseguró que “los golpes más duros” del Pentágono contra Irán “aún están por venir” y que la siguiente fase de ataques que prepara Washington “será aún más severa”.
“Los golpes más duros del Ejército estadounidense aún están por venir. La siguiente fase será aún más severa para Irán que la actual”, destacó de manera rotunda en el Capitolio, donde agregó que no sabe cuánto durará la operación Furia Épica, el ataque conjunto con Israel lanzado desde el sábado contra Irán.
“No sé cuánto tardará. Tenemos objetivos. Vamos a seguir así mientras sea necesario para alcanzarlos, y los alcanzaremos: El mundo será un lugar más seguro cuando terminemos esta operación”, destacó Rubio.
Asimismo, dijo que el objetivo del ataque “es negarles la capacidad de usar misiles balísticos para amenazar a sus vecinos, a nuestras bases y a nuestra presencia en la región”.
“Por eso estamos haciendo lo que estamos haciendo ahora, y aunque nos gustaría ver un nuevo régimen, la realidad es que, sin importar quién gobierne ese país dentro de un año, no tendrá estos misiles balísticos ni estos drones para amenazarnos”, enfatizó.
“Nuestro objetivo es destruir sus capacidades de misiles balísticos y su capacidad para fabricarlos, así como la amenaza que representa su armada para el transporte marítimo mundial”, añadió Rubio y afirmó que a Washington no le “importaría” que el régimen ayatolá se viniera abajo tras los ataques y puntualizó que el Gobierno de Donald Trump espera que “el pueblo iraní pueda derrocar a ese Gobierno”.
El secretario de Estado, quien acudió este lunes a la Cámara de Representantes para explicar los motivos de la intervención y hacer frente a la polémica por haber atacado Irán sin haber pedido permiso al Congreso, detalló que, en la última instancia, la intervención estadounidense pretendía que el régimen de los ayatolás, con quien EU negociaba a cuenta de su programa nuclear atómico, no pudiera “tener un programa nuclear”.
Igualmente, manifestó que Washington consideraba que “había una amenaza inminente” de Teherán en términos armamentísticos y por eso actuó. (Con información de EFE)