
Unos seis millones de cubanos se quedaron este miércoles sin suministro eléctrico después de una avería en una central clave provocase la caída del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en dos tercios del país, incluida La Habana, así lo informó la estatal Unión Eléctrica (UNE).
“Se produjo una desconexión del Sistema Electroenergético Nacional desde Camagüey (este) hasta Pinar del Río (oeste). Ya se encuentran activados todos los protocolos para el restablecimiento del SEN”, publicó en sus redes sociales la UNE.
El motivo del apagón en parte de la región de la isla caribeña se encuentra en la “salida inesperada” de la termoeléctrica Antonio Guiteras, ubicada en Matanzas, por “un salidero en la caldera” a las 12:41 hora local.
Esta central es una de las más grandes del país, quien es fuente frecuente de problemas técnicos.
Tres horas después del incidente, apenas un 2.5% de los clientes de La Habana contaban con servicio eléctrico, según la UNE.
Asimismo, el apagón tumbó completamente los sistemas de comunicaciones, tanto la telefonía móvil como la fija, e incluso (de forma temporal) la señal de radio y televisión nacional.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, destacó en sus redes sociales: “Trabajamos en el restablecimiento del SEN en medio de una compleja situación energética” y apuntó los primeros pasos de ese complejo proceso.
Por un lado, la central termoeléctrica de Felton (en Holguín), otra de las mayores del país, que “mantiene en línea” una de sus dos unidades, lo que teóricamente debería facilitar las tareas de reconexión.
Por otro, se está poniendo en marcha la central Boca de Jaruco, que funciona con gas y que podría aportar energía para ayudar a reconectar el occidente del país.
La reconexión del sistema es compleja, pues implica crear islas de energía que luego se van extendiendo e interconectando entre sí para llevar electricidad a las centrales termoeléctricas del país, arrancarlas y luego sincronizarlas con el SEN. En apagones nacionales previos, el proceso ha tardado días.
Habitualmente se recurría a los motores de generación (diésel y fueloil) distribuidos por todo el país (porque son rápidos de encender y no requieren electricidad), pero estos se encuentran básicamente parados desde enero por el asedio petrolero de EU que no deja entrar en la isla petróleo y combustibles importados.
Cuba sufre una aguda crisis energética desde mediados de 2024, pero en las últimas semanas se ha agravado por el bloque estadounidense. Esta falla en la central Antonio Guiteras no guarda relación con la medida de Washington, pero la falta de combustible sí que se puede achacar directamente a esta medida de presión.
Antes de la avería la UNE ya preveía para este miércoles, por la falta de capacidad de generación, grandes apagones durante toda la jornada, con el mayor de ellos cubriendo el 63% del país.
Este porcentaje es uno de los mayores registrados desde que Cuba empezó en 2022 a difundir regularmente estadísticas energéticas. El apagón récord tuvo lugar este lunes, con una tasa cercana al 64%.
Estas afectaciones no están ligadas al bloqueo petrolero, sino a las condiciones en que operan las obsoletas termoeléctricas, con décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones.
De otro 40% del mix era responsable en los últimos años la llamada generación distribuida, que el Gobierno ha indicado que lleva desde enero básicamente parada por la falta de combustible. (Con información de EFE)