
El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) se disparó este jueves un 8.51% y cerró en 81.01 dólares el barril, su precio más alto desde julio de 2024 por temores a que se alargue la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. El pasado viernes, antes de que comenzaran los bombardeos, el barril cotizaba a 67 dólares.
Al cierre de la sesión, los contratos de futuros del WTI para entrega en abril sumaron 6,35 dólares con respecto al cierre anterior. Se trata del mayor salto en un día desde hace seis años.
Tapón en Ormuz
En los mercados preocupa sobre todo la situación en el estrecho de Ormuz, el único paso marítimo que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico, por donde circula el 20% del crudo mundial.
El cierre de facto del Estrecho de Ormuz ha dejado atrapados a miles de barcos en el golfo Pérsico, obligando a los productores del Golfo a recortar drásticamente la producción y a las refinerías asiáticas a buscar suministros alternativos.
Los inversores consultados por The Wall Street Journal afirman que los mercados podrían seguir inestables hasta que los petroleros puedan volver a transitar con seguridad por el estrecho de Ormuz, liberando casi una quinta parte del suministro diario de petróleo y gas natural licuado.
¿Cuál es el precio justo?
Aunque no existe un precio justo universal del petróleo, sí se manejan rangos de equilibrio que buscan satisfacer tanto a países exportadores como a importadores y estaría en torno a los 70 dólares.
En 2020, tras el estallido de la pandemia y el confinamiento, el barril se desplomó a 37 dólares. En el otro extremo, el barril alcanzó su pico histórico en julio de 2008, un mes antes del estallido de la crisis financiera.