
El ultraderechista José Antonio Kast asumió este miércoles la Presidencia de Chile en una solemne ceremonia en la ciudad costera de Valparaíso, a la que acudieron el rey Felipe VI de España, como es habitual en las tomas de posesión de en América Latina y políticos afines ideológicamente, desde el presidente argentino Javier Milei a la venezolana María Corina Machado, pasando por el mandatario ecuatoriano Daniel Noboa y el senador brasileño Flavio Bolsonaro, adversario de Lula da Silva en las elecciones de octubre.
Precisamente, el gran ausente fue el presidente brasileño y líder izquierdista. Aunque no justificó su cancelación de último momento, esta se produjo nada más conocerse que había sido invitado a la investidura el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.
Ni Sheinbaum, ni Petro, ni Bukele
Las otras grandes ausencias entre los invitados oficialmente fueron las de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, del bando izquierdista, y el salvadoreño Nayib Bukele, pese a la afinidad ideológica con Kast.
No estuvieron invitados a la ceremonia, por ser considerados adversarios ideológicos, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, el de Cuba, Miguel Díaz-Canel y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, pese a los elogios que dedica Donald Trump a la nueva líder del chavismo (ahora dócil y colaborador).
Polémico escudo
Que la vida política en Chile va a ser radicalmente diferente a partir de ahora se notó desde el mismo momento en que la nueva presidenta del Senado, la conservadora Paulina Núñez, le puso la banda presidencial que escogió el nuevo mandatario, una banda con los colores de la bandera chilena con el escudo de la nación; detalle que en cualquier otra circunstancia habría sido considerado normal, de no ser porque el último jefe de Estado que llevó la banda presidencial con el escudo fue el dictador Augusto Pinochet (19973-1990), por quien Kast siente abierta admiración.
“Sí, juro”, dijo el exdiputado ultracatólico, que con 60 años se convierte en el primer presidente de extrema derecha en llegar al poder desde el retorno a la democracia.
El abogado es también el primer mandatario desde la restauración de la democracia chilena en respaldar la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), ya que el único derechista que había gobernado hasta ahora era Sebastián Piñera (2010-2014 y 2018-2022), que votó en contra de la continuidad del régimen en el plebiscito de 1989.
Alianza trumpista
La llegada al poder de Kast supone, además, la conformación de un bloque considerable de aliados latinoamericanos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien pese a que el nuevo mandatario chileno le rindió pleitesía el pasado sábado en Miami, durante la presentación del llamado Escudo de las Américas, envió a la ceremonia de investidura en Valparaíso a un funcionario de bajo rango, el subsecretario de Estado Christopher Landau.
Entre los aliados trumpistas estaban presentes el presidente panameño, José Raúl Mulino, el hondureño Nasri Asfura, el costarricense Rodrigo Chávez y el paraguayo Santiago Peña.
El único mandatario izquierdista que estuvo presente fue el presidente uruguayo, Yamandú Orsi.