
Los aliados europeos de Estados Unidos en la OTAN desairaron este lunes al presidente de Estados Unidos, quien se vio arrastrado por el premier israelí Benjamín Netanyahu a la guerra contra Irán y, como no ha logrado su rendición en cuestión de días, pese a los ataques masivos, pretende involucrar a otros países.
“Esta no es la guerra de Europa”, declaró tajante la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, tras reunirse con los cancilleres de los 27 países de la Unión Europea.
La política estonia admitió que “los intereses de Europa están directamente en juego” con este conflicto y que “Irán está librando ahora una guerra contra la economía mundial”, pero recordó que los países del viejo continente apostaron por la solución diplomática a la cuestión nuclear iraní, en un crítica velada a la decisión de Trump de sumarse a la guerra de Israel el 28 de febrero, justo un día antes de que se reanudaran las pláticas entre Washington y Teherán, en las que se iba a anunciar un acuerdo.
“Europa no tiene ningún interés en una guerra sin fin”, agregó Kallas, un día antes de que el canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, rechazaran enviar barcos militares al explosivo estrecho de Ormuz, por donde navega el 20% del petróleo que consume el mundo.
“Nadie quiere ir de forma activa a esta guerra y, por supuesto, todo el mundo está preocupado sobre cuál será el resultado”, indicó, al tiempo que aseguró que los ministros destacaron la necesidad de “establecer contactos diplomáticos para lograr soluciones”.
Críticas de Trump
Poco antes de las declaraciones de la comisaria europea, Trump mostró su disgusto por la falta de “entusiasmo” que ha recibido por parte de algunos aliados su petición para que le ayuden a desbloquear el estrecho de Ormuz.
“Algunos están muy entusiasmados, otros no, y algunos son países a los que hemos ayudado durante muchos años. Los hemos protegido de fuentes externas terribles y no están tan entusiasmados”, declaró a la prensa en la Casa Blanca.
El mandatario dijo que hay soldados estadounidenses protegiendo a esos países, que no quiso detallar: “Cuando les preguntamos: ‘¿Tienen desminadores?’, la respuesta es: ‘Bueno, preferimos no involucrarnos, señor’”, lamentó.
El presidente estadounidense aseguró que algunos sí se han comprometido a ayudar a reabrir el paso estratégico, pero evitó mencionar sus nombres al considerar que tal vez “no desean convertirse en un objetivo”.