
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sugirió este jueves que su gabinete de guerra está planeando una invasión terrestre de Irán, sin especificar si arrastraría de nuevo a Donald Trump a esta peligrosa fase del conflicto bélico, rechazado ampliamente en Estados Unidos, entre alertas de no volver a caer de nuevo en la trampa de Vietnam.
“No se puede hacer una revolución desde el aire; tiene que haber un componente terrestre”, declaró Netanyahu tras ser preguntado sobre el derrocamiento del régimen de los ayatolás, que llegó al poder en 1979, mediante la revolución del ayatolá Jomeini, que acabó con el derrocamiento del sha Reza Pahlevi.
“Hay muchas posibilidades para este componente terrestre y me tomo la libertad de no compartir todas con ustedes”, declaró. En su segunda rueda de prensa oficial desde el inicio del conflicto, Netanyahu aseguró que, tras 20 días de ofensiva, Israel está “ganando e Irán está siendo diezmado”, señalando lo que describe como un daño significativo a las capacidades militares de Teherán
Sobre la amenaza nuclear, Netanyahu aseguró en la rueda de prensa para los medios extranjeros en su oficina en Jerusalén que Irán, tras veinte días de campaña militar, “ya no tiene capacidades para enriquecer uranio ni misiles balísticos”.
El mandatario aseguró que los arsenales de misiles y drones de Irán están siendo “degradados masivamente” y prometió que “serán destruidos”.
Sin embargo, las declaraciones sobre una posible invasión terrestre implica, por otro lado, el reconocimiento de que la estructura del poder iraní y la militar están dañadas, pero no desmanteladas, y que la única manera de dar con el uranio enriquecido almacenado es, literalmente, buscarlo a pie.
“¿Le han visto la cara al nuevo líder?”
Netanyahu evitó establecer un calendario para el fin de la ofensiva contra el país persa y aseguró que su Gobierno “no está contando los días” para ponerle fin.
Además, cuestionó el liderazgo del país persa, afirmando no estar seguro “de quién está gobernando Irán en estos momentos”.
“¿Acaso le han visto la cara al nuevo líder?”, preguntó a los periodistas presentes, en alusión a la falta de apariciones públicas del nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí, desde su nombramiento la semana pasada.
Espaldarazo a Pahlevi
Netanyahu evitó hacer especulaciones sobre el futuro del país en caso de una eventual revolución.
“No diré quién estará allí (en el hipotético caso de que el Régimen iraní fuera derrocado), pero creo que él (Reza Pahlaví) es una fuerza para el bien”, afirmó el mandatario.
Trump ve el contador del surtidor y tiene prisa
Mientras tanto, desde Washington el presidente Donald Trump declaró, aunque sin dar fecha, que la guerra de Irán “acabará pronto”, aunque en paralelo, su secretario de Guerra, Pete Hegseth, pidió al Congreso que le libere unos 200,000 millones de dólares para continuar la guerra.
El nerviosismo se ha instalado en la Casa Blanca, tras comprombar Trump y su equipo de halcones que no logra bajar el precio del petróleo ni del combustible en las gasolineras de Estados Unidos, a ocho meses para las elecciones de medio término, donde se juega el control republicano de las dos cámaras del Congreso.
El petróleo intermedio de Texas (WTI) repuntó este jueves hasta los 100 dólares el barril, 4.76 dólares más respecto al cierre anterior, pese a las propuestas de la Administración de Donald Trump para contener la escalada del precio del crudo, que el propio presidente estadounidense provocó declarando la guerra a Irán el 28 de febrero.
El anuncio meterá aún más presión al precio del galón de gasolina en Estados Unidos, que este jueves alcanzó los 3.88 dólares por galón (3.85 litros), el nivel más alto desde 2022, en medio de la guerra en Oriente Medio, según datos de la Asociación Americana del Automóvil (AAA).
Medidas de choque
El secretario del Tesoro de EU, Scott Bessent, afirmó este jueves que estudia medidas de emergencia, como desbloquear crudo iraní y usar sus propias reservas, para contener la escalada de los precios del petróleo y otras materias primas.
En concreto, el Gobierno estadounidense está considerando “retirar las sanciones al petróleo iraní” que ya se encuentra en tránsito marítimo -una cifra que estima en unos 140 millones de barriles- para inyectar oferta de forma inmediata al mercado global.