
El conflicto entre Israel y Hizbulá desató en Líbano una nueva ola de desplazamientos que golpea sobre todo a los más jóvenes. En solo tres semanas, unas 370 mil niñas y niños han tenido que abandonar sus hogares, informó este viernes Marcoluigi Corsi, representante de UNICEF en el país. La cifra refleja un promedio de 19 mil menores desplazados cada día.
Desde Beirut, Corsi describió la situación como un escenario que “se llena de cientos de autobuses escolares” todos los días, pero no para llevar a nadie a clases, sino para sacarlos de zonas bajo fuego. Explicó que la mayoría carga todavía el trauma del último estallido de violencia, ocurrido hace apenas quince meses, y que esta nueva crisis ha desgastado su salud mental y emocional.
Más de 20% de la población que está siendo desplazada, vive huyendo
El funcionario señaló que muchos menores han sido retirados de sus casas a la fuerza, sin tiempo para procesar el miedo ni entender qué ocurre. Entre bombardeos y salidas apresuradas, las heridas psicológicas se profundizan y podrían acompañarlos durante años.
El impacto también alcanzó al sistema educativo: más de 115 mil estudiantes han visto interrumpidas sus clases porque 435 escuelas públicas fueron convertidas en refugios. Esto sucede en un país donde más de un millón de personas, alrededor del 20% de la población, ya vive desplazada.
Corsi advirtió que se trata de un caso “repentino y caótico” que fractura familias y deja comunidades completas vacías, con efectos que no terminarán cuando cesen las hostilidades. Recordó además que, desde que se reactivaron los enfrentamientos tras los ataques israelíes y estadounidenses contra Irán, al menos 121 menores han muerto y otros 395 han resultado heridos.
“El precio más alto de este conflicto lo están pagando los niños”, afirmó, al tiempo que urgió a garantizar la entrada de ayuda humanitaria sin trabas para quienes dependen de ella en medio de la crisis.