
El portaaviones de propulsión nuclear USS Nimitz llegó este domingo a aguas panameñas en el marco del ejercicio multinacional ‘Mares del Sur 2026’ y como muestra de la cooperación de Estados Unidos y Panamá en materia de seguridad marítima y de lucha contra el crimen transnacional.
“Estamos en Panamá como huéspedes y también como socios de la seguridad. Esta visita es parte de nuestra cooperación para mejorar la seguridad y prosperidad en todo el continente americano”, afirmó el contraalmirante estadounidense Norman Cassi.
El USS Nimitz y su grupo de ataque realizarán ejercicios con las Fuerzas Navales de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, México, El Salvador, Guatemala y Uruguay, según informó el Comando Sur estadounidense días atrás.
Los buques circunnavegarán América como parte de su despliegue Southern Seas 2026 realizando escalas en puertos de Brasil, Chile, Panamá y Jamaica.
El grupo de ataque del USS Nimitz, que incorpora al destructor de la clase Arleigh Burke USS Gridley, está integrado por el Ala Aérea Embarcada 17 y el Escuadrón de Destructores 9. Estas baterías incluyen cazas F-18 y EA-18G (la versión del F-18 adaptado para guerra electrónica), helicópteros polivalentes MH-60 y aviones C-2 de apoyo logístico.
El USS Nimitz - que será dado de baja en el 2027 según la información disponible - y el destructor USS Gridley estarán en Panamá hasta el 2 de abril, informaron las autoridades panameñas.
El portaaviones nuclear está fondeado en aguas abiertas, a unos 45 minutos del puerto de cruceros de Amador.
Ni esta nave ni el destructor cruzarán el Canal interocenánico en el viaje que han emprendido para realizar maniobras militares con las armadas de diez países de Norteamérica, Centroamérica y Suramérica.
Southern Seas 2026 supone la decimoprimera edición de estos ejercicios en la región desde 2007.
Neutralizada amenaza de anexión del canal
Cassi, junto con el ministro panameño de Seguridad Pública, Frank Ábrego, y otros funcionarios hablaron de la relación histórica de Panamá y EU y del buen momento que atraviesa durante un acto celebrado en la terminal de cruceros de Amador, situada en la entrada del Pacífico del Canal interoceánico, donde atracó el destructor USS Gridley, que forma parte de la comitiva del Nimitz.
“Sin un socio como Panamá, no podemos completar esta misión” de mejorar la seguridad del continente americano, dijo Cassi en un breve discurso, con en el que queda neutralizada (al menos de momento) la amenaza del presidente Donald Trump de recuperar la soberanía del canal de Panamá para Estados Unidos.
Cassi reconoció el “rol importante en el comercio global” del país centroamericano y expresó que espera que la “cooperación continúe” entre ambos países.
Estados Unidos es el principal usuario del Canal con alrededor del 70% de la carga que lo cruza teniendo como origen o destino el país norteamericano, que construyó la vía acuática a inicios del siglo XX y lo administró durante más de 80 años, hasta su traspaso al Estado panameño el 31 de diciembre de 1999.
“La libertad sólo puede existir donde hay seguridad”, aseveró por su parte el ministro panameño de Seguridad Pública, tras afirmar que la “significativa” presencia del Nimitz en aguas de Panamá “no solo simboliza la cooperación entre dos naciones aliadas, sino que reafirma a una relación histórica basada en la confianza, el respeto mutuo y un compromiso compartido con la paz, la seguridad y la estabilidad regional”.