
La misión de paz de la ONU en Líbano (FINUL) anunció que dos de sus miembros perdieron la vida este lunes debido a una explosión que ocurrió mientras viajaban en un vehículo por el sur del país, lo que eleve a tres el número de cascos azules muertos en las últimas horas.
“Dos pacificadores de la FINUL murieron trágicamente hoy en el sur del Líbano, cuando una explosión de origen desconocido destruyó su vehículo cerca de Bani Hayyan. Este es el segundo incidente mortal en las últimas 24 horas”, denunció el organismo en un comunicado.
La explosión, cuyas causas aún son desconocidas, también hirió a otros dos soldados, uno de ellos de gravedad.
La ministra de Defensa de España, Margarita Robles, adelantó que un convoy de la FINUL había sido atacado en Bani Hayyan y que la acción había causado la muerte de un casco azul indonesio, cifra que la misión eleva ahora a dos fallecidos en el lugar, parte de un sector bajo mando español.
“Reiteramos la necesidad urgente de que todos los actores mantengan sus obligaciones bajo la ley internacional y de que garanticen en todo momento la seguridad y protección del personal de las Naciones Unidas, así como de su propiedad”, agregaron los cascos azules en la nota.
Por esto, recordó que un ataque deliberado contra sus integrantes podría constituir un “crimen de guerra”.
El de Bani Hayyan es el segundo incidente mortal ocurrido en apenas 24 horas, después de que otro militar indonesio ya perdiera la vida el domingo por la explosión de un proyectil en una posición de la FINUL cerca de la localidad de Aadchit al Qusayr, también en el sur del país.
La zona de operaciones de la misión se extiende desde la frontera de facto con Israel hasta el río Litani, región donde se desarrollan en la actualidad intensos combates entre el grupo chií libanés Hizbulá y el Ejército israelí, que estaría tratando de establecer una zona de amortiguación.
ONU investiga suceso
Por su parte, la ONU aseguró que investiga las causas de los ataques, pero subrayó que las autoridades conocían la ubicación de los cascos azules.
El secretario general adjunto de operaciones de paz de la ONU, Jean-Pierre Lacroix, confirmó la muerte de los otros dos miembros de la FINUL.
“Condenamos enérgicamente estos incidentes inaceptables. Las fuerzas de mantenimiento de la paz nunca deben ser objeto de ataques”, precisó.
Las tres muertes, además de los heridos que han dejado los golpes, están siendo investigadas por la organización, pero, según Lacroix, todavía se desconoce la procedencia de estos.
“En este momento no podemos determinarlo”. Es demasiado pronto para saberlo, pero puedo decirles que, por supuesto, investigamos todos estos incidentes”, agregó.
Cuestionado de que si la ampliación de la zona de amortiguamiento al sur del Líbano, por parte de Israel, supone en realidad “una invasión”, Lacroix declaró no estar en posición de especular sobre las intenciones del Estado judío, pero alertó de una “claramente creciente” presencia de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), así como de los bombardeos, en partes del país.
No obstante, aseguró que en la zona se han producido “muchas violaciones” del derecho internacional y de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aprobada en 2006 para resolver el conflicto entre ambos países, así como poner fin a las hostilidades entre Hezbolá e Israel.
“La presencia de las IDF en el Líbano constituye una violación en sí misma y todos los ataques contra las fuerzas de mantenimiento de la paz, del mismo modo, son violaciones”,
Desde el comienzo de las hostilidades el pasado 2 de marzo, la FINUL ya ha denunciado varios incidentes contra sus tropas, incluida la caída de munición en su cuartel general en Naqoura. (Con información de EFE)