
El sur del Líbano vivió este viernes uno de los días más graves desde que comenzó la ofensiva israelí hace más de cinco semanas. Un bombardeo directo al Palacio de Gobierno de Nabatieh, donde opera la Dirección Regional de Seguridad del Estado, dejó 13 agentes muertos mientras realizaban sus labores en medio de la crisis que atraviesa el país.
De acuerdo con el comunicado del cuerpo de Seguridad del Estado del Líbano, el ataque ocurrió la mañana del 10 de abril y alcanzó el edificio donde el personal permanecía en servicio.
La institución confirmó que todas las víctimas eran miembros activos que seguían atendiendo funciones operativas pese al clima de tensión en la región.
Respuesta del gobierno libanes al atentado en Nabatieh
Desde la Presidencia libanesa, el jefe de Estado, Joseph Aoun, lamentó la agresión y subrayó que golpear instituciones gubernamentales no frenará la defensa del territorio ni la soberanía nacional.
El mandatario expresó sus condolencias al jefe de Seguridad del Estado, Edgar Lawandos, con quien sostuvo una conversación tras confirmarse las muertes.
El primer ministro, Nawaf Salam, se sumó al rechazo y aseguró que estos ataques solo refuerzan la determinación del gobierno para insistir en un cese de hostilidades.
A través de un mensaje dirigido al pueblo de Nabatieh, también reconoció que, además de los agentes fallecidos, hubo civiles afectados por los bombardeos que alcanzaron zonas aledañas, incluido el mercado local.
Nabatieh, capital de la provincia del mismo nombre, se encuentra casi totalmente desalojada debido a la campaña aérea intensificada desde el pasado 2 de marzo, a la que Israel ha añadido operaciones terrestres en otras zonas del sur.
Las cifras oficiales indican que el conflicto ha dejado, hasta ahora, 1,888 personas muertas, más de 6,000 heridas y más de un millón de desplazados en territorio libanés.