
El choque entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el papa León XIV ya es frontal por su visión radical de ver el mundo y el cristianismo, para el primero se basa en la moral del más fuerte y para el segundo en la compasión.
“No tengo miedo a la administración Trump” y “seguiré levantando la voz para construir la paz”: así contestaba Robert Prevost a las descalificaciones del mandatario republicano, que le tildó de “débil contra el crimen” y “terrible en política exterior”, además de instarle a “dejar de complacer a la izquierda radical”.
León XIV, quien en este primer año de papado optó por un tono bajo y por no entrar en colisión con el presidente de EU, conocido por sus estallidos de carácter y sus insultos a la menor provocación, hizo estas declaraciones a bordo del avión papal durante el vuelo hacia Argelia, donde comenzó este lunes su tercer viaje internacional.
“No, no le tengo miedo a la administración Trump, ni a proclamar el mensaje del Evangelio en voz alta, que es para lo que creo que debo estar aquí, y por eso está aquí la Iglesia. No somos políticos, no vemos la política exterior desde la misma perspectiva, sino como constructores de paz”, dijo el papa con total tranquilidad.
“Seguirá manifestándome contra la guerra”
Y agregó a los periodistas, cerca de 70: “No creo que el mensaje del Evangelio deba ser tergiversado como algunos lo están haciendo. Sigo manifestándome enérgicamente contra la guerra, tratando de promover la paz, el diálogo y el multilateralismo con los estados para buscar soluciones a los problemas. Demasiadas personas sufren hoy, demasiadas personas inocentes han muerto, y creo que alguien debe alzar la voz”.
También afirmó: “Las cosas que yo digo no tienen por qué ser entendidas como un ataque a nadie. El mensaje del evangelio es muy claro: Bienaventurados los que construyen la paz”,.
León XIV dijo que él sólo está invitando “a todos para buscar la manera de construir puentes de paz y reconciliación, de buscar modos de evitar guerra siempre que se pueda”.
“Creo que el presidente no está entendiendo lo que es el mensaje del evangelio”, aseveró el pontífice, quien siente “mucho” las palabras que le dirigió Trump, pero él, según afirmó, seguirá con su misión.
Incluso bromeó cuando le preguntaron sobre el post en Truth Social, la plataforma de Trump: “Ya es irónico el nombre del sitio web por no decir más...”
Los desencuentros entre el papa y el presidente de su país de nacimiento empiezan a ser muchos.
Pero el desencadenante fue que León XIV criticó abiertamente una acción de Trump, en concreto su amenaza de acabar con “toda una civilización” en su guerra con Irán: aunque sin citar su nombre, el papa la ha tachado de inaceptable y ha animado a los fieles a “comunicarse” con los congresistas para pedir paz.
En esta primera Semana Santa como pontífice, también ha denunciado en sus homilías “la hora oscura” que vive el mundo por la guerra, lamentado “una humanidad de rodillas por tantos ejemplos de brutalidad” o tachado de “blasfemos” a los gobernantes que “quieren vencer matando” o “se perciben poderosos cuando dominan”.
El papa afirmó también que “Dios no bendice ningún conflicto”, y quienes son “discípulos de Cristo”, no están nunca de lado, “de quienes ayer empuñaban la espada y hoy lanzan bombas”, al recibir en el Vaticano a los miembros del Sínodo de la Iglesia Caldea de Bagdad.
Además el pontífice de Chicago ya ha hecho saber que no viajará a su país natal este año, precisamente cuando se conmemoran los 250 años de su Declaración de Independencia.
Sí viajará, desde hoy, a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial y en junio a España. El 4 de julio, el Día de la Independencia estadounidense, León XIV ha avanzado que lo pasará en la isla italiana de Lampedusa (sur), puerta migratoria de Europa (con información de EFE).