
Al menos 18 personas murieron este jueves luego de que un minibús de pasajeros se incendiara y explotara en la carretera que conecta Bulawayo con Beitbridge, en el sur de Zimbabue, una de las rutas más importantes hacia la frontera con Sudáfrica. El accidente ocurrió entre la una y las dos de la tarde, según confirmó la policía local.
El vocero policial, Paul Nyathi, informó que el siniestro se registró en un tramo ubicado entre Chipangali y el peaje de Gwanda. Hasta ahora, las autoridades continúan con la identificación de las víctimas y la revisión de las causas que provocaron el incendio del vehículo.
La vía donde ocurrió el accidente no es cualquiera. Se trata de un corredor clave para el transporte en el país, ya que conecta directamente con el paso fronterizo de Beitbridge, considerado el más activo de la región. Sin embargo, también es conocida por su nivel de riesgo.
En esa carretera, los accidentes graves son frecuentes. Las autoridades suelen atribuirlos a una combinación de factores: exceso de velocidad, fallas mecánicas en unidades de transporte público y errores humanos.
Las cifras más recientes reflejan una tendencia preocupante. Aunque el número total de accidentes ha bajado ligeramente este año —de 384 a 337—, los casos mortales han aumentado. Tan solo en lo que va de 2026, 30 personas han perdido la vida en carreteras del país, seis más que en el mismo periodo del año pasado.
Entre los hechos recientes que han encendido las alertas destaca un choque frontal en la ruta Harare-Masvingo, donde murieron seis integrantes de una misma familia.
Mientras avanzan las investigaciones por la explosión del minibús, el accidente vuelve a poner en el foco las condiciones de seguridad en las carreteras de Zimbabue, especialmente en rutas donde el flujo de vehículos es constante.