
El alto al fuego de diez días pactado este jueves entre Israel y Líbano podría ser extendido si progresan las conversaciones de paz entre ambas naciones, así lo aseguró un documento publicado por el Gobierno de Estados Unidos, que reafirma el derecho de los israelíes a “la legítima defensa” durante la tregua.
Un memorando de seis puntos divulgado por el Departamento de Estado y acordado por los Gobierno israelí y libanés afirma que “ambos países no se encuentran en estado de guerra y se comprometen a entablar negociaciones directas de buena fe”, facilitadas por Estados Unidos.
El alto al fuego, calificado como “un gesto de buena voluntad” por parte de Israel, está destinado a posibilitar negociaciones “hacia un acuerdo permanente de seguridad y paz” entre ambas naciones, que llevan enemistadas desde hace décadas.
La tregua de diez días, que entro en vigor a las 17:00 hora Washington, “podrá prorrogarse por mutuo acuerdo entre el Líbano e Israel si se demuestra un progreso en las negociaciones y en la medida en que el Líbano demuestre efectivamente su capacidad para ejercer su soberanía”.
“Israel conservará su derecho a adoptar todas las medidas necesarias en legítima defensa, en cualquier momento, contra ataques planificados, inminentes o en curso. Este derecho no se verá obstaculizado por el cese de las hostilidades”, puntualizó el comunicado.
Asimismo, las fuerzas israelíes se comprometen a no realizar “operaciones militares de ofensiva contra objetivos libaneses, incluidos objetivos civiles, militares y otros objetivos estatales, en el territorio del Líbano, por tierra, aire y mar”.
A partir del cese al fuego, Líbano adoptará “medidas significativas” para impedir que “Hezbolá y todos los demás grupos armados no estatales y rebeldes”, en territorio libanés lances ataques “de cualquier tipo contra objetivos israelíes”.
“Todas las partes reconocen que las fuerzas de seguridad del Líbano tienen la responsabilidad exclusiva de la soberanía y la defensa nacional del Líbano”, agregó el escrito.
Este cese al fuego fue anunciado este jueves por el presidente estadounidense, Donald Trump, tras “excelentes” llamadas telefónicas con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu y el presidente libanés, Joseph Aoun, a quienes podría recibir “en los próximos cuatro o cinco días” para conversaciones en la Casa Blanca, según indicó. (Con información de EFE)