
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró este jueves en un vídeomensaje tras el anuncio del alto al fuego en Líbano que el Ejército israelí mantendrá ocupada una zona de hasta 10 kilómetros de profundidad en el sur del país durante la tregua.
“Una zona de seguridad de 10 kilómetros de profundidad, mucho más fuerte, mucho más potente, mucho más controlable y mucho más sólida que la que teníamos antes. Aquí es donde estamos y no nos iremos”, aseguró Netanyahu en el vídeo.
“No se trata de los cinco puntos que existían antes del Rugido del León (la operación iniciada el 28 de febrero, con la guerra con Irán)”, afirmó Netanyahu, en referencia a las posiciones que Israel ya ocupaba en el sur libanés durante el anterior alto el fuego, entre noviembre de 2024 y el pasado 2 de marzo.
El perímetro que permanecerá ocupado se extiende desde el mar, al oeste; hasta el Monte Hermón al este, en la frontera con Siria; pasando por el Monte Dov, en la frontera entre los Altos del Golán sirios, ocupados por Israel y Líbano.
Asimismo, aseguró que ha sido el Líbano el que ha pedido a Israel el alto al fuego: “Respondí a esta llamada y acepté una tregua”.
“O, más precisamente, un alto el fuego temporal de 10 días”, destacó.
El líder israelí defendió además que invadir el territorio del país vecino permite evitar la invasión del suyo propio, así como evitar el lanzamiento de misiles antitanque a las comunidades del norte de Israel.
“Las comunidades del norte están ahora protegidas ante estos dos peligros”, manifestó, después de que autoridades del norte israelí dudaran de la tregua o hasta la consideraran una “traición” a la población, al no llegar tras acabar con el grupo chií libanés Hezbolá.
No obstante, Netanyahu reconoció el el grupo chií aún tiene misiles, pero insistió en que este es un asunto a abordar en el proceso de negociaciones del acuerdo de paz.
Las condiciones del primer ministro israelí para la actual tregua fueron dos: el desarme de Hezbolá y una paz “basada en la fuerza”.
Durante el cese de hostilidades entre noviembre de 2024 y el pasado 2 de marzo, Israel atacó el sur de Líbano prácticamente diario, con bombardeos repetidos en Beirut y el valle de la Bekaa, causando la muerte de cientos de víctimas.
Cerca de 2,200 personas han muerto en Líbano por ataques israelíes desde el pasado 2 de marzo, según las autoridades.
En el norte de Israel, dos personas murieron por el impacto de proyectiles de Hezbolá, así como 13 soldados israelíes perdieron la vida en combate en el sur del territorio libanés, uno de ellos por fuego amigo. (Con información de EFE)