
Irán volvió a intentar hacer un cambio en el conflicto con Estados Unidos al enviar una nueva propuesta de negociación a través de Pakistán, pero la respuesta desde Washington fue fría y mantiene las conversaciones en punto muerto.
Según la agencia de Noticias de la República Islámica (IRNA), el documento fue entregado el 30 de abril, sin que se revelaran detalles de su contenido, siendo el segundo intento reciente de Teherán por acercarse a la Casa Blanca tras semanas de tensión.
La propuesta previa planteaba un acuerdo en fases: primero frenar la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz, y después abordar el tema del programa nuclear; ese planteamiento no convenció al presidente Donald Trump, quien considera que ese punto no puede aplazarse.
Desde Washington, el propio Trump confirmó que ya recibió el nuevo planteamiento, aunque evitó dar detalles. “Tienen que llegar al acuerdo adecuado y en este momento, no estoy satisfecho”, dijo desde la Casa Blanca antes de viajar a Florida.
El mandatario también dejó ver su frustración por el rumbo de las conversaciones. “Hemos estado tratando con Irán. Quieren llegar a un acuerdo. Pero no están ahí. No están a la altura; es como si se acercaran, y entonces entra un nuevo grupo de personas”, afirmó, al tiempo que explicó que los contactos se han mantenido principalmente por vía telefónica.
El principal punto de choque sigue siendo el programa nuclear iraní ya que Washington exige que Teherán congele por completo el enriquecimiento de uranio durante al menos dos décadas y abandone cualquier intento de desarrollar armas nucleares, algo que Irán ha tratado de negociar bajo otras condiciones.
Las negociaciones, de hecho, no han logrado retomarse cara a cara desde el encuentro en Islamabad a mediados de abril, donde participaron delegaciones de alto nivel sin conseguir avances para poner fin a la guerra iniciada en febrero.
Sigue el bloqueo del estrecho de Ormuz
En paralelo, el conflicto sigue marcado por la presión económica. Trump defendió el bloqueo naval impuesto a Irán y aseguró que ha sido efectivo. “El bloqueo ha sido increíblemente poderoso. Ha sido algo increíble. Si nos retiráramos ahora mismo, habríamos logrado una gran victoria; pero no vamos a hacer eso”, sostuvo.
Esta medida ha sido uno de los principales obstáculos para el diálogo, ya que Irán se niega a negociar directamente mientras continúe el cerco a sus puertos y embarcaciones.
Al mismo tiempo, Teherán mantiene el control sobre el estrecho de Ormuz, una vía clave por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial, lo que ha impactado en los mercados energéticos.
Pese a la falta de acuerdos, el 21 de abril Trump anunció un alto el fuego unilateral de duración indefinida, aunque dejó claro que no implica relajar la presión sobre Irán.
El presidente estadounidense también advirtió que su gobierno no descarta otras vías si el diálogo fracasa. Insistió en que el liderazgo iraní “está muy fragmentado” y señaló que la Casa Blanca analiza incluso opciones militares si no se logra un acuerdo que permita cerrar el conflicto y reabrir el paso en Ormuz.
Mientras tanto, Irán ha buscado apoyo regional. Su canciller, Abás Araqchi, sostuvo contactos con Arabia Saudita, Catar, Turquía, Irak y Azerbaiyán para impulsar iniciativas que ayuden a poner fin a la guerra.
Por ahora, la nueva propuesta no logró cambiar el rumbo de las negociaciones. El conflicto sigue sin resolverse, con ambas partes firmes en sus condiciones y sin señales claras de un acuerdo cercano.