
Vladimir Putin podría estar sufriendo el síndrome del Kremlin: paranoia causada por miedo a un complot para asesinarlo y que llevó a Stalin a ordenar purgas que diezmaron a cientos de colaboradores y antiguos camaradas. Según revelaron este lunes Financial Times y CNN, basados en informes de la inteligencia europea, Putin se aísla cada vez más y está obsesionado con ganar la guerra de Ucrania, que se le resiste después de más de cuatro años de ordenar la invasión.
El medio británico informó que el Servicio Federal de Protección de Rusia, el organismo encargado de la seguridad de los altos funcionarios del gobierno, ha reforzado en los últimos meses las medidas de protección del mandatario, que pasa cada vez más tiempo en búnkeres subterráneos supervisando de cerca los esfuerzos bélicos de su país en detrimento de los asuntos civiles.
Efecto Maduro
Tras el asesinato del general Fanil Sarvarov en Moscú el 22 de diciembre de 2025, presumiblemente por agentes ucranianos, Putin convocó al personal clave de seguridad en una tensa reunión tres días después para exigir cambios.
Además, las preocupaciones de Putin se habrían agravado desde enero, a partir de la captura por parte de Estados Unidos del líder venezolano Nicolás Maduro, según una de las fuentes cercanas al presidente ruso.
Vigilancia drástica
El Kremlin incrementó drásticamente la seguridad personal alrededor del presidente, instalando sistemas de vigilancia en las casas de sus colaboradores cercanos como parte de nuevas medidas motivadas por el asesinato del general muy cercano a Putin y por temores crecientes de un golpe de Estado.
Cocineros, guardaespaldas y fotógrafos que trabajan con el presidente también tienen prohibido viajar en transporte público, señala el dossier. Los visitantes del jefe del Kremlin deben ser registrados dos veces, y quienes trabajan cerca de él solo pueden usar teléfonos sin acceso a internet.
Estas medidas sugieren una creciente inquietud dentro del Kremlin ante los problemas crecientes en el país por las sanciones, señales cada vez mayores de disidencia y reveses en el campo de batalla en Ucrania, con al menos 80,000 soldados muertos, según fuentes independientes.
Desde la pandemia, el aislamiento del mandatario ruso ha ido en aumento, según el medio británico. Sin embargo, a partir de marzo la reclusión de Putin se incrementó notablemente dada la preocupación del Kremlin por un posible golpe de Estado o un intento de asesinato del presidente –particularmente con drones–, según la fuente de la inteligencia europea.
“El impacto de la Operación Telaraña con drones de Ucrania todavía se recuerda”, declaró al Financial Times una persona cercana al líder del Kremlin, haciendo referencia a un ataque del año pasado en el que drones ucranianos lograron golpear aeródromos rusos ubicados más allá del Círculo Polar Ártico.
Funcionarios de seguridad rusos han reducido drásticamente el número de lugares que Putin visita regularmente, señala el informe. El presidente y su familia han dejado de acudir a sus residencias habituales en la región de Moscú y en Valdai, la propiedad veraniega aislada del presidente que se encuentra entre San Petersburgo y la capital.
Cada vez más aislado
Putin no ha visitado ninguna instalación militar este año hasta ahora, dice el informe, y señala que para que se disparen los rumores sobre sus ausencias cada vez más prolongadas. Para sortear estas restricciones, el Kremlin difunde imágenes pregrabadas de él al público, añade el informe.
Desde la invasión de Ucrania en 2022, Putin también pasa semanas enteras en búnkeres mejorados, a menudo en Krasnodar, una región costera que limita con el Mar Negro, a varias horas de Moscú, señala el informe.
Creciente descontento
El dossier llega en un momento de creciente percepción de crisis alrededor del Kremlin, cuatro años después de su brutal y desastrosa guerra, y a días de que se celebre el Desfile de la Victoria de la URSS sobre la Alemania nazi, el 9 de mayo.
El informe ofrece detalles poco comunes sobre las preocupaciones de Moscú por el deterioro de la seguridad interna. También expone detalles potencialmente embarazosos de un enfrentamiento dentro del mando de seguridad y militar ruso sobre quién era responsable de la protección de los altos mandos, algo que, según el informe, motivó la revisión de los protocolos de Putin y la ampliación de un nivel más alto de seguridad personal a otros 10 comandantes de alto rango.
Putin sobrevivió a un intento de golpe anterior en junio de 2023, cuando el jefe mercenario Yevgueni Prigozhin lideró una marcha fallida hacia Moscú.
Las disputas internas en la élite de Moscú suelen ser objeto de mucha especulación, pero rara vez se exponen, y las informaciones son difíciles de verificar.
Desfile desabrido
Los detalles de las nuevas medidas de seguridad llegan días después de que Moscú anunciara cambios significativos en su desfile del 9 de mayo en la Plaza Roja para conmemorar la victoria sobre la Alemania nazi. El evento de este año –el quinto desde la invasión a gran escala de Ucrania– se llevará a cabo sin armamento pesado, como blindados y misiles.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, admitió que la amenaza y el reciente éxito de los ataques ucranianos de mayor alcance fueron una motivación.
“Ante esta amenaza terrorista”, dijo, “por supuesto, se están tomando todas las medidas para minimizar el peligro”. Los desfiles anteriores han sido una muestra del poder militar del Kremlin, pero se han reducido desde el inicio de la invasión a Ucrania, citando preocupaciones operativas y de seguridad.