
Un jurado estadounidense rechazó este lunes la demanda de Elon Musk contra Sam Altman y OpenAI, lo que supone una humillante derrota del magnate del saludo nazi en los mítines de Donald Trump.
El fallo, emitido por un tribunal federal de Oakland (California) considera que la startup de inteligencia artificial no traicionó su misión general de beneficio público al transformarse en una empresa con fines de lucro. El fundador de Tesla denunció que Altman se aprovechó de sus aportaciones iniciales para crear OpenAI a sabiendas de que acabarían transformándose de una compañía sin ánimo de lucro a una que buscase ganar dinero.
“Di 38 millones de dólares esencialmente a cambio de nada, que usaron para construir una empresa de 800,000 millones de dólares. Literalmente fui un idiota”, dijo, al culparse por su ingenuidad.
Musk se vio visiblemente molesto durante el juicio cuando acusó al abogado de OpenAI de hacerle preguntas para atraparlo.
En la réplica, Altman reveló ante el jurado que Musk llegó a exigir una participación mayoritaria abrumadora: “Una cifra inicial que el señor Musk mencionó fue que debería tener el 90% del capital al principio”.
La decisión judicial supone un tremendo golpe para Musk tras un juicio muy polémico por las acusaciones cruzadas de los dos magnates tecnológicos y que afectará al futuro de la compañía creadora de ChatGPT, allanando su salida a Bolsa.