
La existencia, protección y permanencia de las abejas es una de las tareas más importantes que la humanidad enfrenta en este momento al tratarse de uno de los mayores polinizadores del planeta; según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), la polinización sustenta más del 75% de los cultivos mundiales, tales como frutas, verduras y semillas.
Debido a ello, se estipuló que cada 20 de mayo se celebraría el Día Mundial de las Abejas, fecha establecida para crear conciencia del papel crucial de este polinizador fundamental en el ecosistema, así como los efectos en cadena que su ausencia podría provocar.
Día Mundial de las Abejas: ¿cuándo y por qué se creó?
Este miércoles 20 de mayo se conmemora el Día Mundial de las Abejas, una fecha estipulada por la Asamblea General de Naciones Unidas durante diciembre de 2017, por lo que que su primera celebración en la historia se dio el 20 de mayo de 2018; la fecha elegida fue en honor al natalicio de Anton Janša, considerado el pionero de la apicultura moderna.
Sin embargo, más que una celebración, la fecha está orientada a concientizar a la humanidad respecto a la importancia que estos pequeños polinizadores tienen en el ecosistema global, especialmente desde que enfrentan una crisis ante la pérdida de sus hábitats, prácticas agrícolas intensivas, cambios en patrones climáticos y pesticidas agresivos que disminuyen significativamente el número de abejas a nivel mundial.
A través de la difusión por parte de especialistas y personas investigadoras, este 20 de mayo destaca los efectos desastrosos que podría ocasionar la ausencia de los polinizadores, tales como el riesgo en el rendimiento de la agricultura comercial e internacional.
La situación actual de las abejas: ¿qué pasaría si desaparecen?
Cerca del 80% de las plantas que sirven como alimentación para la humanidad y otras especies, requieren de la polinización, tanto de las abejas como de otros polinizadores de igual de importancia, siendo una de las prácticas esenciales que mantiene andando la agricultura mundial.
Sin embargo, el aumento global de las temperaturas, el uso descontrolado de los pesticidas y la proliferación de especies invasoras, han ocasionado daños directos a los hábitats naturales de las abejas, alterando su conducta y desarrollo, lo que eventualmente afecta el cultivo.
La Enciclopedia Britannica, una de las fuentes más antiguas y confiables del mundo, respondió a la pregunta ¿Qué pasaría si las abejas desaparecieran? de forma contundente, señalando en primer lugar las graves consecuencias en el ecosistema global, tal como la extinción de plantas que necesitan de la polinización para su preservación.
“Esto alteraría la composición de sus hábitats y afectaría a las redes tróficas de las que forman parte, lo que probablemente desencadenaría nuevas extinciones o disminuciones de los organismos dependientes”, advirtió la fuente.
En el caso de las plantas que también son polinizadas por otros seres vivos, "producirían menos semillas y tendrían un menor éxito reproductivo", detalla la enciclopedia, resaltando que la pérdida de semillas desencadenaría la disminución de presas en caso de mortandad y afectaría inevitablemente la red alimentaria como hoy la conocemos.
De acuerdo con la fuente de conocimiento, entre los cultivos que podrían desaparecer en caso de que las abejas se extinguieran, son:
- Café.
- Manzanas.
- Almendras.
- Cacao.
- Tomates.
La Enciclopedia Britannica afirma que la pérdida de abejas ocasionaría una transformación sin precedentes de la agricultura, la disponibilidad de alimentos y propiciaría la desaparición de especies.
¿Cómo aportar a la preservación de las abejas en el mundo?
Ante la crisis que las abejas del mundo enfrentan en la actualidad, especialistas en apicultura e investigadores fomentan la creación de jardines para polinizadores con plantas nativas del área sin insecticidas, apoyar y visitar jardines botánicos, proteger colonias de abejas silvestres, conservar ecosistemas forestales y hacer conciencia sobre la situación futura que su ausencia desencadenaría.
El papel de las abejas como principales polinizadores es de importancia vital para el cultivo global debido a que el 80% de las plantas con flor necesitan ser polinizadas para que se generen frutos y semillas.
A nivel mundial, cerca del 35% de la producción agrícola se deben a la labor de las abejas —y otros seres vivos polinizadores—, así como la producción de 87 de los principales cultivos alimentarios del mundo; esto deriva también en muchos medicamentos derivados de plantas se deben a la labor de las abejas y de los polinizadores.
México es el segundo país con mayor diversidad de abejas
Estos importantes polinizadores tienen su segunda mayor diversidad de especies en México, donde se han contabilizado alrededor de 2 mil especies nativas que representan el 10% de las abejas conocidas a nivel mundial.
La tarea de los polinizadores representa un papel crucial para mantener el equilibrio ecológico y la diversidad ecosistémica del país, beneficiando a una amplia variedad de plantas, tanto nativas como cultivadas.
En México, la PROFEPA constata el adecuado manejo de los pesticidas, verificando el cumplimiento de términos y condicionantes de las autorizaciones otorgadas por la SEMARNAT para proteger los hábitats naturales de las abejas en el país.