
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump descartó este miércoles que vaya a protagonizar una “escalada” con Cuba y anunció que “pronto” hará un anuncio sobre el bloqueo petrolero que impuso a la isla caribeña.
“No, no habrá una escalada. No creo que sea necesario. Ese lugar se cae a pedazos. Ellos perdieron el control”, manifestó ante la prensa al regresar a Washington tras un evento en Connecticut.
Al ser cuestionado de hasta cuando se prolongará el bloqueo petrolero que impuso a La Habana tras la captura de Nicolás Maduro, el republicano comentó que “pronto habrá un anuncio”.
“Creo que es un día muy grande y muy importante”, declaró Trump, quien recordó el gran apoyo que recibe del electorado cubanoestadounidense de Florida.
El mandatario estadounidense opinó que la población cubana en Estados Unidos “valora” el anuncio que hizo el fiscal general adjunto del país, Todd Blanche, nombrado por el propio Trump, de imputar a Castro.
“Tenemos a Cuba en mente, es muy importante. Muchos problemas durante muchos años. Creo que fue un momento muy importante”, expresó.
Canel tacha de “acción política, sin basamento jurídico” la acusación contra Castro
Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, indicó que la acusación presentada contra su predecesor Raúl Castro por parte de Washington, es “una acción política”, sin ningún basamiento jurídico, que solo busca engrosar" el argumentario “para justificar el desatino de una agresión militar”.
En su opinión, la “pretendida acusación” solo evidencia “la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la revolución cubana, y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo”.
“La altura ética y el sentido humanista de su obra derriban cualquier infamia que se pretenda levantar contra el general de ejército Raúl Castro”, afirmó el líder cubano quien calificó la decisión en EU de “ridículo intento de menoscabar su talla de héroe”.
Respecto al incidente del derribo de dos avionetas, con el resultado de cuatro muertos hace 30 años, hechos por los que se acusa ahora a Castro de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de aeronaves, Díaz-Canel expuso la versión oficial en la isla de lo acontecido.
“EU miente y manipula los sucesos alrededor del derribo de las avionetas de la organización narco-terrorista Hermanos al Rescate en 1996”, una acción del Ejército cubano al frente del cual estaba Castro, como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
El Gobierno cubano, afirmó el mandatario, actuó entonces “en legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales, tras sucesivas y peligrosas violaciones” del espacio aéreo de la isla por “connotados terroristas”.
Esto contradice otras versiones que apuntan a que el derribo tuvo lugar en aguas internacionales.
Díaz-Canel añadió que las autoridades estadounidenses fueron alertadas “en más de una decena de ocasiones” de estos hechos (y de otras acciones previas de los hermanos al rescate), pero que se hizo “caso omiso de las advertencias” y se permitieron las violaciones.
“No se actuó de manera imprudente ni se violó el derecho internacional, como sí vienen haciendo fuerzas militares estadounidenses, con sus fríamente calculadas y abiertamente publicitadas ejecuciones extrajudiciales sobre embarcaciones civiles en el Caribe y el Pacífico”, agregó Díaz-Canel.
También reaccionó en las redes sociales el primer ministro, Manuel Marrero, quien tachó de “falaz” la acusación de Washington contra Castro, y afirmó que la imputación es “una agresión contra Cuba” que “ayer, como hoy, tiene absoluto derecho a defenderse”.
Asimismo, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, publicó un mensaje de condena a la acusación de EU calificándola de “ilegítima e ilegal” y sostuvo que “es un acto que descansa en la mentira y oculta verdades históricas” con el que “se pretende reforzar la narrativa fraudulenta para justificar la agresión reforzada contra el pueblo cubano”. (Con información de EFE)