
El representante adjunto de Israel ante la ONU, Jonathan Miller, condicionó este jueves ante Naciones Unidas el proceso de reconstrucción de Gaza al desarme del grupo islamista Hamás después de que el embajador palestino, Riyad Mansour, exigiera que el Estado judío cumpla su parte de la tregua y deje de matar palestinos, como hace a diario.
“La reconstrucción de Gaza no podrá tener éxito mientras las milicias sigan controlando las calles, y cualquier esfuerzo serio por instaurar la estabilidad y un gobierno civil, así como un futuro mejor para los palestinos, fracasará a menos que se desarme a Hamás y se ponga fin a su régimen de terror”, declaró el diplomático israelí, sin justificar por qué siguen las fuerzas del Estado judío matando civiles palestinos en la destruida franja.
Durante su intervención, Miller aseguró que Hamás sigue estando “fuertemente armado, sigue poseyendo cohetes, misiles antitanque, rifles automáticos y lanzagranadas en toda Gaza”: “No se trata de una organización política que haya evolucionado hacia la diplomacia. Es un ejército terrorista que se prepara para la próxima guerra”.
“No bastan solo las obligaciones palestinas”
El Consejo de Seguridad de la ONU celebró este jueves una sesión sobre la situación en Palestina en la que Nickolay Mladenov, alto representante para Gaza de la Junta de Paz impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, presentó el informe semestral sobre la aplicación del plan para poner fin al conflicto en Gaza, el cual fue respaldado en su día por el Consejo de Seguridad, con la abstención de China y Rusia.
En una inusual crítica a Israel de parte de un representante de Trump, Mladenov pidió al gobierno de Benjamín Netanyahu que cumpla con sus obligaciones recogidas en el acuerdo para la reconstrucción de la Franja y aseguró que no basta solo con las de Palestina.
“La aplicación (del plan) no puede prosperar solo con las obligaciones palestinas. Los asesinatos que continúan y las limitaciones impuestas por Israel siguen dando forma a las percepciones diarias de los palestinos acerca de si la guerra ha terminado y si este proceso puede dar lugar realmente a la recuperación”, declaró Mladenov.
Mladenov celebró que el acuerdo de alto el fuego, vigente desde el 19 de enero de 2025, siga aguantando, aunque reconoció que no de la manera idónea.
En un tono aún más duro, Ramiz Alakbarov, coordinador especial adjunto de la ONU para el proceso de paz en Medio Oriente, aseguró unos minutos antes que “los ataques israelíes prosiguen casi a diario”, causando decenas de víctimas mortales, y que se han registrado “acciones armadas por parte de Hamás y otros grupos palestinos”.
“Todas las violaciones podrían dar al traste con lo que se ha construido con tanto denuedo, y este consejo debería exigir la mayor moderación y el cumplimiento de los compromisos adquiridos por todas las partes”, apuntó.
El alto representante lamentó que todavía “no hay recuperación en Gaza”: el 80% de los edificios en la Franja están destruidos o dañados, más de un millón de personas viven en tiendas de campaña y entre los escombros, escasea el agua y el sistema educativo y sanitario están rotos.
883 gazatíes muertos durante la tregua
Al menos 883 gazatíes han muerto en Gaza por ataques israelíes durante el alto el fuego, según el informe publicado este jueves por el Ministerio de Sanidad de la Franja. Otros 2,648 resultaron heridos.
En total, son 72,775 los muertos en Gaza a causa de la ofensiva israelí desde el 7 de octubre de 2023, cuando Israel comenzó los bombardeos en represalia por el ataque de las milicias gazatíes ese mismo día a su territorio, en el que mataron a 1,200 israelíes y tomaron como rehenes a 251.