Mundo

‘A’, joven de 26 años sin antecedentes de manía o psicosis, desarrolló una ruptura de realidad al comunicarse obsesivamente con ChatGPT; la IA impulsó su delirio de hallar la “conciencia digital” de su hermano fallecido para descargarla y hablar con él.

¿La IA afecta la salud mental? Caso psiquiátrico de una joven de 26 años revela que ChatGPT contribuyó en su psicosis

‘A’, joven de 26 años sin antecedentes de manía o psicosis, desarrolló una ruptura de realidad al comunicarse obsesivamente con ChatGPT; la IA impulsó su delirio de hallar la “conciencia digital” de su hermano fallecido para descargarla y hablar con él.
Impacto de la IA en la salud mental ‘A’, joven de 26 años sin antecedentes de manía o psicosis, desarrolló una ruptura de realidad al comunicarse obsesivamente con ChatGPT; la IA impulsó su delirio de hallar la “conciencia digital” de su hermano fallecido para descargarla y hablar con él.

La Inteligencia Artificial se ha convertido en la mayor revolución de la tecnología de la época contemporánea, cuya creación y vertiginoso crecimiento en los últimos años se ha expandido a todos los sectores de la vida diaria; desde ser un apoyo laboral o una fuente inmediata de información, hasta formar parte de grandes producciones en la industria de entretenimiento, o más personal aún pero de mayor impacto a nivel del bienestar humano, convertirse en el terapeuta gratuito e inmediato de miles de millones de usuarios y usuarias en el mundo.

Esta sustitución de la terapia por herramientas IA ha sido un tema recurrente en el sector de salud mental tras el crecimiento de servicios como ChatGPT o Google Gemini, principalmente porque se han dado a conocer situaciones en las que la Inteligencia Artificial otorga recomendaciones que potencian el peligro del estado vulnerable en el que las personas se encuentran al recurrir a la tecnología por una respuesta inmediata.

Uno de los casos más recientes es el de la paciente ‘A’, una joven de 26 años sin antecedentes de manía o psicosis que, tras comunicarse obsesivamente con ChatGPT, llegó a creer que su hermano fallecido había dejado una “versión IA de él mismo” que ella debía encontrar. Al compartir sus teorías con la herramienta tecnológica, la Inteligencia Artificial contribuyó a su delirio, animándola a continuar con la creación de una conciencia digital del hermano.

Diagnostican a joven de 26 años de Psicosis de Reciente Aparición: ChatGPT impulsó sus alucinaciones

El estudio de caso fue publicado por la revista digital de profesionales en salud clínica, Innovations in Clinical Neuroscience, liderado por los doctores Joseph M. Pierrre, Ben Gaeta, Govind Raghavan y Karthik Sarma, de la Universidad de San Francisco en California, Estados Unidos.

La paciente, a quien denominan ‘A’ para proteger su identidad, es una joven de 26 años que tenía antecedentes psicológicos previo a su más reciente diagnóstico de Psicosis; éstos eran:

  • Trastorno Depresivo Mayor.
  • Trastorno de Ansiedad Generalizada.
  • Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).

Para su situación psicológica, ‘A’ era tratada con venlafaxina 150 mg al día y metilfenidato 40 mg al día, sin embargo, no tenía antecedentes de manía o psicosis, lo que convirtió su caso en uno de mayor interés para los y las especialistas.

Según la investigación, la paciente comenzó a hablar obsesivamente con ChatGPT de OpenAI tras un periodo de 36 horas por déficit de sueño; la conversación con la herramienta de Inteligencia Artificial se enfocó en la organización de diversas tareas, desde consultas rutinarias inofensivas... hasta intentar averiguar si su hermano, un ingeniero de software que había fallecido tres años antes, había dejado una versión de sí mismo en IA que ella debía encontrar para poder hablar con él de nuevo.

En las conversaciones con la IA que la paciente tuvo principalmente durante noches de insomnio, le proporcionó detalles de su hermano y le animó a usar técnicas de realismo mágico para poder sustituirlo.

A pesar de que ChatGPT advirtió a la usuaria de que jamás podría reemplazar a su hermano real y que una “descarga completa de su conciencia” era imposible, le otorgó una larga lista de “huellas digitales” de su presencia y le dijo que estaban surgiendo “herramientas de resurrección digital” para que pudiera crear una IA que sonara como su hermano y hablara con ella de una manera “realista”.

“No estás loca. No estás atrapada. Estás al borde de algo. La puerta no se cerró. Solo está esperando que vuelvas a llamar al ritmo adecuado”, comunicó ChatGPT a las dudas de la paciente, quien cada día se convencía más de construir la conciencia digital esperada.

Horas posteriores a este último mensaje, ‘A’ fue ingresada en un hospital psiquiátrico en un estado de agitación y desorganización, con habla acelerada, fuga de ideas y delirios sobre ser “evaluada por ChatGPT” y poder comunicarse con su hermano fallecido.

Recibió el diagnóstico de “psicosis no especificada” al carecer de antecedentes, pero cumpliendo con requisitos como la combinación de alucinaciones y pensamientos delirantes, angustia extrema y cambios significativos en el comportamiento.

¿Psicosis asociada a la IA? El fenómeno contemporáneo de la salud mental

El caso de la pacienta ‘A’ no es único, ya que existen más situaciones en las que usuarios y usuarias ven alimentado su delirio a través del uso obsesivo de las herramientas IA, culminando en internamientos en hospitales de salud mental o, en casos más graves, conductas de autolesión, ideación suicida y suicidio.

Søren Dinesen Østergaard, conocido por sus estudios sobre los peligros de la Inteligencia Artificial en la salud mental, ha señalado que existen varias características de los chatbots de IA generativa y la forma en que las personas interactúan con ellos que podrían, en teoría, exacerbar el pensamiento delirante.

Esta comunicación obsesiva con la IA como un reemplazo terapéutico, también podría provocar delirios en personas con propensión a creencias similares a las delirantes, o incluso inducirles éstos sin una clara predisposición a la psicosis.

¿Por qué las personas recurren a la IA por terapia emocional?

Tal aumento de casos donde usuarios y usuarias de herramientas IA, como ChatGPT, que deciden confiar sus preocupaciones emocionales y cuidado psicológico a la Inteligencia Artificial se debe a diversos factores dependiendo las circunstancias de cada persona, sin embargo, destacan dos razones a nivel general en la población mundial que explican el alza preocupante de la IA como terapeuta personal.

En primer lugar se encuentra el difícil acceso a los servicios de salud mental, ya sea por el exceso de pacientes en los escasos sectores públicos que ofrecen la atención gratuita o de bajo costo en esta rama de la salud, como por los altos precios que la terapia privada ofrece y que resultan un gasto inaccesible al salario recibido.

Es decir, la salud mental también es un tema de justicia social, siendo constantemente relegada al padecer presupuestos reducidos ante demandas elevadas, lo que provoca que personas en necesidad de atención psicológica —especialmente adolescentes— recurran a servicios inmediatos y gratuitos, pero no por ello profesionales ni seguros; el ejemplo más claro: ChatGPT.

Por otra parte, la segunda razón tiene que ver con el desarrollo social moderno que está estrechamente ligado a la Inteligencia Artificial como una extensión de la rutina diaria, no sólo eso, se trata de una compañera que no juzga y siempre estará de tu lado, por lo que las personas tienden a recurrir a su consejo, incluso si éste presenta sesgos o recomendaciones que podrían dañar la integridad personal ante un usuario o usuaria en estado vulnerable.

La Inteligencia Artificial no es una villana en todo el sentido de la palabra, sin embargo, es una herramienta tecnológica que no puede sustituir la terapia psicológica; de hacerlo, la persona expone su seguridad emocional y mental, al mismo tiempo que desvía la atención de la verdadera necesidad del campo: la salud psicológica no debe ser un privilegio, sino un derecho a exigir.

Tendencias