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El mismo día en que anunció haber acordado el fin de la guerra con Irán, el republicano hizo un magno evento de la UFC en la Casa Blanca para festejar su día

Trump celebra su cumpleaños 80 en el marco de las celebraciones por los 250 años de Estados Unidos

Trump junto a Dana White en la Casa Blanca (EFE)

Buscando seguir acrecentando su figura en la historia de los Estados Unidos, el presidente Donald Trump realizó un magno evento de la UFC en la Casa Blanca para festejar sus 80 años, esto en el marco de las celebraciones por el 250 aniversario de la creación del país norteamericano.

Esto lo hizo tras haber anunciado el mismo domingo el fin de la guerra contra Irán que comenzó EU e Israel el pasado 28 de febrero, así como la reapertura total del estrecho de Ormuz.

“¡Felicidades a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura del estrecho de Ormuz sin peajes y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de los Estados Unidos. Barcos del mundo: ¡arranquen motores! ¡Que fluya el petróleo!”, manifestó Trump.

El show “UFC Freedom 250” que costó 60 millones de dólares (que fue completamente financiado por la compañía), forma parte de las festividades por el aniversario de la independencia de EU así como del cumpleaños del republicano.

“Este va a ser un evento que realmente les va a gustar”, manifestó Trump cuando recibió a los protagonistas del evento en el Despacho Oval en mayo.

El evento comenzó con la salida del republicano del Despacho Oval junto al jefe de la Ultimate Fighting Championship (UFC), Dana White, para luego dirigirse hacia el gigantesco octágono en el patio de la Casa Blanca.

El mandatario saludó desde el balcón Truman mientras sonaba el himno nacional y 12 aviones militares realizaban un sobrevuelo sobre los jardines de la Casa Blanca.

La fragil y maquillada salud de Trump

Mano maquillada de Trump (Especial)

Al momento de caminar hacia su lugar, muchos curiosos en redes sociales notaron que su mano derecha se encotraba llena de maquillaje, misma mano en donde anteriormente se había visto moretones debido a la enfermedad que padece el republicano.

El presidente de Estados Unidos sufre una enfermedad venosa crónica, su mano amoratada era compatible con un “daño en los tejidos causado por frecuentes apretones de manos” mientras tomaba aspirina, “lo cual forma parte de un tratamiento estándar de prevención cardiovascular”, indicó en ese entonces la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Sin embargo, el mismo Trump ha alardeado con frecuencia de su buena saluda e incluso en una ocasión se describió a sí mismo como “el presidente más sano de la historia”.

Trump ocupó entonces su lugar frente a la jaula metálica bautizada como “La Garra”, bajo un arco metálico de 28 metros de altura, más alto que el edificio residencial.

Anteriormente, los jardines de la Casa Blanca han sido sedes de conciertos y recitales, pero nunca habían sido escenario de un espectáculo de peleas mixtas.

Estructura del evento UFC Freedom 250 (EFE)

Altos funcionarios de la Administración Trump y líderes republicanos asistieron a las peleas, entre ellos el secretario de Estado Marco Rubio, el director del FBI Kash Patel y el presidente de la Cámara de Representantes Mike Johnson. El presidente polaco Karol Nawrocki también fue visto en la Casa Blanca.

Este evento no está fuera de los interéses de Trump, ya que en marzo, el mismo mandatario anunció la compra de has 50 mil dólares en acciones de TKO Group Holdings (empresa dueña de UFC y WWE).

Asimismo las entradas no se vendieron para el público en general, ya que la Casa Blanca reclutó a personal militar para ocupar algunos de los 4 mil asientos disponibles. El resto de las entradas fueron gestionadas por el Gobierno republicano. Por su parte, UFC ofreció otras entradas a los invitados que pagaran más de un millón de dólares, según informó una persona familiarizada con el asunto a un medio internacional.

La Casa Blanca ha rechazado las acusaciones de conflicto de intereses y ha afirmado que la familia Trump gestiona los asuntos comerciales del presidente.

“Michelle Obama es un hombre”

Josh Hokit en el evento de la UFC en la Casa Blanca (EFE)

La polémica no tardó en darse en el evento, ya que el peleador estadounidense Josh Hokit declaró ante la audiencia presente en la Casa Blanca que “Michelle Obama es un hombre”.

Esto lo hizo tras su victoria sobre Derrick Lewis y generó opiniones dividias, ya que reprodujo una teoría conspirativa contra la esposa del expresidente Barack Obama.

“Y por último... Michelle Obama es un hombre”, relató Hokit por el micrófono. “¿Tengo razón, Estados Unidos?, agregó para después abandonar el octágono.

Esta teoría, que ha sido desmentida reiteradamente, se remonta al menos a 2008, pero cobró fuerza en 2014, cuando la fallecida comediante Joan Rivers fue grabada en las calles de Nueva York al afirmar que Michelle era transgénero y que Obama era homosexual.

El cumpleaños del republicano congregó a fervorosos seguidores y estuvo marcado por una inusual iconografía para una celebración oficial, en la que también se escucharon cánticos en favor de anexionar Canadá como el estado número 51.

Igualmente, entre los asistentes destacó la presencia del director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, el de Paramount, David Ellison, así como el presentador españos Pablo Motos, quien viajó a Washington para apoyar a Ilja Topuria, luchador español-georgiano, que perdió su cinturón de peso ligero y salió con el rostro completamente desfigurado.

Ante la gravedad de los golpes, el luchador fue trasladado directamente desde la Casa Blanca hasta un hospital para ser atendido de urgencia.

Política convertida en espectaculo

UFC en la Casa Blanca (Octavio Guzmán/EFE)

Muchos críticos afirmaron que el evento buscó proyectar la imagen de un presidente decidido a convertir la política en espectáculo.

Además, opositores reforzaron la idea de un jefe de Estado que da prioridad a la grandilocuencia y al culto a su personalidad en escenario tradicionalmente reservados a actos institucionales.

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