
Un intenso cielo teñido de tonos rojos y naranjas sorprendió a Venezuela apenas unos días después de los terremotos que sacudieron el país. Las imágenes del fenómeno, conocido popularmente como ‘candilazo’, se dieron a conocer a través de redes sociales, donde algunos usuarios incluso lo relacionaron con la actividad sísmica.
🇻🇪🟥 Un cielo rojo iluminó Caracas casi una semana después de los devastadores terremotos
— RT en Español (@ActualidadRT) July 1, 2026
Se trata de un fenómeno conocido como "candilazo", científicamente explicado como la dispersión de Rayleigh.pic.twitter.com/1SmPmpoZo6 https://t.co/kcdKH5DhNY
Sin embargo, este fenómeno óptico tiene una explicación científica y no representa una señal de nuevos movimientos telúricos.
¿Cómo se produce un ‘candilazo’?
El nombre que se le da hace referencia intenso color rojizo que adquiere el cielo durante el amanecer o el atardecer. Aunque suele llamar la atención por su apariencia, el fenómeno está relacionado con un proceso óptico conocido como Dispersión de Rayleigh, responsable también de que el cielo luzca azul durante el día.
Este efecto sucede cuando la luz del Sol atraviesa la atmósfera e interactúa con las moléculas del aire y otras partículas suspendidas.
La luz solar está formada por todos los colores del espectro visible. Cada uno posee una longitud de onda distinta: los tonos azules y violetas tienen ondas más cortas, mientras que los rojos y naranjas presentan ondas más largas.
Cuando el Sol se encuentra cerca del horizonte, sus rayos deben recorrer una mayor cantidad de atmósfera antes de llegar a nuestros ojos. Durante ese trayecto, las longitudes de onda más cortas, como el azul y el violeta, se dispersan en todas direcciones, mientras que predominan los colores de onda larga, como el rojo, el naranja y el amarillo, creando los característicos cielos rojizos.
¿Qué relación tiene con los recientes terremotos ocurridos en Venezuela?
Cuando existen partículas suspendidas en el aire, como polvo o humo, la forma en que la luz del Sol se dispersa cambia, intensificando los tonos rojizos y anaranjados del cielo.
Esto explicaría el aspecto del cielo observado en Venezuela, donde el movimiento constante de escombros durante las labores de búsqueda y rescate han levantado grandes cantidades de polvo y otras partículas que permanecen suspendidas en la atmósfera.
Al tratarse de un efecto óptico, el ‘candilazo’ no guarda relación con la actividad sísmica ni puede utilizarse como un indicador o método para predecir terremotos.