
Nuevo foco de tensión en Extremo Oriente, pero en esta ocasión entre dos aliados históricos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó al secretario de Guerra, Pete Hegseth, reducir “sustancialmente” los ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos con Corea del Sur, que comienzan este lunes, en represalia por la negativa de Seúl a involucrarse en la guerra contra Irán y por sus muy buenas relaciones con el dictador norcoreano Kim Jong-un.
“Dada mi excelente relación con Kim Jong-un, de Corea del Norte, no estoy satisfecho con el hecho de que Estados Unidos haya acordado hace tiempo participar en ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur”, escribió Trump, confirmando de esta manera su debilidad por los dictadores, aunque sean autócratas de regímenes comunistas.
Ante la debilidad de su chantaje, que ha generado un terremoto político entre los surcoreanos (siempre con la espada de Damocles en sus cabezas por la amenaza nuclear norcoreana), el republicano dijo que las maniobras cuestan mucho dinero a EU y que el presidente surcoreano, el socialdemócrata Lee Jae-myung, ha sido irrespetuoso con él.
“Hace poco pregunté al presidente de Corea del Sur si querían unirse a nosotros en la desnuclearización de la República Islámica de Irán, y respondieron: ‘¡No, gracias!’”, escribió en Truth.
“Estos ejercicios no solo son costosos —y gran parte de los gastos los asume Estados Unidos de América (¡como de costumbre!)—, sino que envían una señal totalmente inapropiada y hostil a un país que, durante todo el mandato de Donald J. Trump como presidente, se ha mostrado respetuoso y sin intenciones amenazantes”, señaló, en alusión a Corea del Norte.
Acompañando a su mensaje, Trump publicó una foto en su red social en la que se le ve posando con Kim Jong-un y escribió que se llevan “genial” pese a que este luce “una mirada poco amigable”.
Además, en su mensaje se interpreta que intentó cancelar toda participación del ejército de Estados Unidos en las maniobras militares, pero que ya no estaba a tiempo de hacerlo. “Dado que ya es demasiado tarde para cancelarlos, he dado instrucciones al secretario de Guerra [como esta Administración se refiere a esta cartera], Pete Hegseth, para que reduzca sustancialmente los ejercicios militares conjuntos”, apostilló.
“Un desastre diplomático”
El principal líder de la oposición surcoreana, Jang Dong-hyeok, de tendencia conservadora, aprovechó la controversia para lanzar una dura crítica contra Lee.
“Se trata de un desastre diplomático provocado por el propio Gobierno de Lee Jae-myung”, escribió y señaló que el actual mandatario “genera menos confianza en el presidente de un país aliado que el propio dictador norcoreano”.
En cuanto al gobierno de Seúl, el portavoz se negó a reaccionar a las críticas de Trump al presidente y se limitó a señalar que “espera que la relación amistosa entre los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos conduzca a un diálogo significativo”.