
La Guardia Revolucionaria de Irán consideró este jueves la retirada de las tropas estadounidenses de Irak como una victoria del denominado Eje de la Resistencia y el inicio de la salida de Estados Unidos de Medio Oriente.
“Se puede afirmar con certeza que la expulsión de Estados Unidos de Irak es el inicio de su expulsión de toda Asia Occidental y del territorio de la umma islámica”, declaró el cuerpo militar de élite en un comunicado difundido por medios iraníes.
El cuerpo militar iraní aseveró que EU debe abandonar la región y dejar que los propios países se encarguen de su seguridad. Según su postura, los 20 años de presencia estadounidense en Irak solamente han generado “inseguridad, terrorismo e inestabilidad”.
“Ahora Irak, orgulloso y libre, se yergue sobre las ruinas de veinte años de ocupación, siendo testigo del amanecer de la independencia”, manifestó la Guardia Revolucionaria.
Atribuyeron la salida de las fuerzas estadounidenses a un triunfo del Eje de la Resistencia, una alianza informal que incluye a grupos como Hizbulá en Líbano, los hutíes de Yemen, Hamás, la Yihad Islámica y diversas milicias iraquíes.
La finalización de la presencia de “fuerzas extranjeras” en territorio iraquí es una de las principales condiciones planteadas por varias milicias armadas relacionadas con Irán para entregar sus armas al Gobierno de Bagdad. Algunas de estas organizaciones han sido señaladas como terroristas por Estados Unidos.
Sin embargo, la Resistencia Islámica de Irak, una alianza de milicias proiraníes, anunció el miércoles que no aceptará un plazo para entregar su armamento. El grupo denunció que aeronaves estadounidenses continúan realizando operaciones en Irak pese al término de la misión de la coalición internacional.
La salida de Estados Unidos tiene un significado más amplio dentro de la disputa entre Washington y Teherán por la influencia en Medio Oriente. Irak ha sido durante años uno de los principales escenarios de esa rivalidad, debido a la presencia de fuerzas estadounidenses y al peso político y militar de grupos armados alineados con Irán. En los últimos años, las milicias proiraníes han atacado intereses estadounidenses en Irak, cuando Washington ha respondido con operaciones contra posiciones de esos grupos.
Luego de la invasión de Irak dirigida por EU en 2003 y la posterior retirada de tropas en 2011, las fuerzas estadounidenses volvieron al país árabe en 2014, esta vez por solicitud del gobierno iraquí, para hacer frente al vertiginoso avance del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que llegó a controlar un tercio de la nación.
La coalición internacional liderada por Estados Unidos comenzó entonces la Operación Inherent Resolve, cuyo objetivo fue apoyar a las fuerzas iraquíes en el combate contra el EI. Aunque la organización perdió el control territorial que había establecido en Irak, sus remanentes continúan siendo uno de los desafíos de seguridad que ahora deberá atender el gobierno de Bagdad.
La misión de combate de la coalición finalizó formalmente en 2021, cuando pasó a enfocarse en entrenamiento, asesoramiento y apoyo a las fuerzas iraquíes. No obstante, las tropas estadounidenses se mantuvieron en el país hasta completar el proceso de retirada acordado más tarde entre EU y Bagdad.
Con información de EFE